TODO TIENE SOLUCIÓN
El Arte de Resolver Situaciones
martes, 23 de julio de 2013
QUINCE AFORISMOS DE LEYES CÓSMICAS
miércoles, 1 de mayo de 2013
TRABAJO PERFECTO, AHORA
sábado, 12 de enero de 2013
LAS LLAVES DE ORO EN EL ARTE DE RESOLVER BIEN LAS SITUACIONES: -"El primer paso, cada vez que se desea resolver algo, es aquietarse, retirándose a un lugar tranquilo donde nada ni nadie pueda interrumpir. En este instante te interiorizas, conectándote con el Creador Universal, expresándole tu gratitud, de esta manera o algo parecido: -Gracias, Creador Universal, ELOÍ, por cuanto esta situación, (puedes nombrarla, si quieres), por la Ley Cósmica, ya está resuelta, en armonía con todos y con el Todo. Hecho está". Giuseppe Isgró Cattafi
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sábado, 5 de enero de 2013
EL ARTE DE RESOLVER SITUACIONES
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TODO TIENE SOLUCIÓN, El Arte de Resolver Situaciones
Reservados los derechos de autor.
©Giuseppe Isgró C. 2002.
ISBN: 84-932718-2-9
Depósito legal: M-35922-2002.
Madrid - España
Dedicado a la memoria de mi padre,Michele Isgró Scibilia, ejemplo de dignidad, tesón, amistad, visión y fuente de sabiduría; y a toda la humanidad, con amor.
El autor
-“Cuando el mundo parece que se
acaba, comienza de nuevo”.
Michele Isgró Scibilia
PRÓLOGO
A partir de
la primera edición de TODO TIENE SOLUCIÓN: El arte de resolver
situaciones, en el año 1979, es sorprendente el número de personas
—desde ejecutivos de importantes empresas hasta estudiantes y madres de
familia— que declaran llevar consigo esta obra las 24 horas, en el portafolio o
en la mesa de noche, derivando de ella inspiración, estímulo y ayuda para
resolver las situaciones diarias que van afrontando, pero con un ánimo
repotenciado después de una breve y estimulante lectura.
Muchos
adquieren un determinado número de ejemplares para obsequiarlos a sus
familiares o amigos. Luego, suelen ir por más. ¿Por qué?
¿Todo
tiene solución? ¡Sí, siempre!, responde toda persona que ha leído y
practicado la enseñanza de este libro.
Todo tiene
solución por Ley Cósmica, dentro de la cual el Supremo Artífice tomó las
previsiones pertinentes, en el eterno presente, dotando a todos los seres de un
poder potencialmente infinito que se expresa en grado equivalente cada vez que
se afronta una situación para resolverla. Descubra este mecanismo cósmico que
le ayudará a resolver cualquier situación o realizar todo objetivo realista y
exigente que se plantee como meta existencial a corto, mediano y largo plazo.
El inmortal
y eterno ser, en continuos y alternos ciclos de vida, está dotado de poder
creador y de importantes facultades espirituales como la intuición y la
inspiración, entre otras, que le permiten resolver cualquier situación que le
competa.
TODO
TIENE SOLUCIÓN: El arte de resolver situaciones le ofrece un efectivo
método científico, psicológico y espiritual para afrontar con éxito la vida,
con menor esfuerzo y más fácilmente. Esta obra se complementa con novedosas
técnicas de espiritualidad mediante la conexión con la Fuente Universal, que llenan
de energía vitalizadora a todos quienes las pongan en práctica.
El lector o
la lectora comenzará a ver las situaciones de la vida como una oportunidad de
aprendizaje, de crecimiento y de riqueza integral, experimentando la emoción
del reto de vivir a plenitud y feliz.
¡Adelante!
CAPÍTULO
1
Si las
cosas se ponen duras, hay que seguir luchando. —«Cuando el mundo parece que se
acaba, comienza de nuevo», decía Michele Isgró Scibilia.
En los
momentos menos fáciles de la vida, hay que mirar hacia adelante, avanzando con
decisión, firmeza y seguridad.
El triunfo,
la felicidad, el amor, la armonía, la abundancia y la riqueza constituyen un
estado mental, el reflejo del equilibrio interior, y, de acuerdo a la ley
cósmica, según tienes adentro, tomas afuera.
Mira hacia
el objetivo básico de la vida, engrandeciendo al ser, sacando de tu interior
los abundantes recursos de tenacidad, amor, serenidad, lucidez y voluntad,
diciendo con coraje: —«Yo llegaré a mi meta, superando cuantos obstáculos se
interpongan en mi camino».
Confucio
—uno de los máximos exponentes del pensamiento chino— expresó sabiamente: —«No
hay que vanagloriarse de nunca caer, sino de levantarse cada vez que se cae».
Los obstáculos son los que templan la personalidad y desarrollan la voluntad,
la creatividad y la autorrealización.
Desde el
momento en que afrontas una situación, es porque estás en condiciones de
superarla; en caso contrario, esta habría dejado de presentarse.
La ley
cósmica expresa: —Toda situación que se presenta para resolverla marca el
sentido direccional hacia donde debe encauzarse la propia energía creativa, con
la potencia acorde, y, según su envergadura, serán las oportunidades de
crecimiento y riqueza en ellas contenidas.
El mundo
está formado por dos bandos, únicamente: por los que triunfan y por los que
dejan de hacerlo; por los que saben y por los que ignoran. Escoge tú a qué
grupo deseas pertenecer. De ti depende.
Deja de
decir: —«Solo los fuertes triunfan o los que tienen suerte». Nada te impide ser
fuerte; toda debilidad indica el camino hacia donde hay que fortalecerse.
Mientras que el éxito es como un taxi que pasa igual para todos; unos lo toman,
otros no. Si dejaste de abordarlo en un turno, aprovecha el siguiente.
La época de
la improvisación ya pasó. El éxito se obtiene a través de una programación
adecuada, destacando un objetivo fundamental en la vida y otros objetivos
secundarios. Después de la planificación del qué, del cómo, del cuándo, del
cuánto, del quién y del por qué, es preciso manos a la obra, pasando a la
acción decidida, en el espacio y en el tiempo suficientes, con expectativas
positivas, tenacidad y determinación de alcanzar todas las metas, una a la vez.
Autocultívate,
elevando el nivel personal y profesional, fortaleciendo los hábitos que
acrecientan la energía vital, tales como: alimentación sana, descanso
suficiente y adecuado, pensamientos y sentimientos positivos, autoimágenes
exitosas, práctica diaria de relajación profunda, ejercicios de respiración
rítmica, práctica de yoga, meditación y largas caminatas, y el ejercicio de una
vida virtuosa en correspondencia con los valores universales de la prudencia,
la justicia, la igualdad, la compensación, la afinidad, la fortaleza, la
templanza y la belleza.
Ámate a ti
mismo/a para poder amar a los demás. Recuerda el ejemplo de los griegos, cuyo
máximo esplendor tuvo auge en el lapso comprendido entre el siglo XII y III a.
de e., lo que significó su edad de oro en sentido lato. Cultivaron las virtudes
de la prudencia, la justicia, el coraje y/o la fortaleza, la templanza y la
belleza, entre otras. Desarrollaron las cualidades superiores del espíritu
acordes a los grandes valores universales, de cuya grandeza, aparte de los
restos arqueológicos y obras de arte conservadas —expresión sublime de un ideal
de belleza interna cultivada y alcanzada—, ha logrado llegar hasta nosotros el
pensamiento inmortal —y las obras— de Homero —una de las mentes más brillantes
del planeta Tierra y verdadero maestro de la edad de oro griega—, Hesíodo,
Licurgo el Legislador —uno de los personajes más virtuosos de la antigüedad—,
los siete sabios: Solón, Tales de Mileto, Cleóbulo, Quilón, Bías, Pitaco y
Periandro; Esopo, Pitágoras, Empédocles, Pericles, Fidias, Sócrates, Platón,
Aristóteles, Teofrasto, Demóstenes, Felipe de Macedonia, Alejandro Magno,
Demetrio de Falerio, Plutarco —el maestro de Queronea, quien ha ejercido la
mayor influencia en la formación de los más importantes líderes y pensadores
del mundo occidental—, y Plotino —un poco más recientemente, si bien este
último no era griego de nacimiento, se le considera como tal—, y tantos otros
que constituyen la fuente inagotable del saber en la cual han bebido, y
continúan haciéndolo, quienes aman y cultivan la sabiduría.
En cada
país, sus fases de desarrollo afectan, unas veces en forma positiva; otras, en
polaridad opuesta. Empero, en cualquier circunstancia, la mejor manera de
optimizar el presente es a través de la retroalimentación, corrigiendo,
mediante una nueva planeación de resultados y una acción tenaz, las situaciones
que insatisfacen las propias aspiraciones.
El enfoque
principal debería dirigirse hacia la autoeducación con las cualidades
superiores del espíritu y de los valores universales como el amor, la
prudencia, la justicia, la afinidad, la igualdad, la compensación, la fortaleza
y la templanza, con una conciencia clara del propio objetivo en la vida. Es
preciso descubrir, en cada fase, a dónde se debe ir, cómo y cuándo, en cuánto
tiempo y por qué.
La
conciencia intuitiva y la inspiración generalmente permiten percibir la
respuesta a estas preguntas claves que trascienden la propia capacidad de
razonamiento objetivo y la lógica inductiva y deductiva. La fuerza de empuje y
la de bloqueo dinamizan la acción o la inhiben, según el caso, para que la
persona se encuentre, oportunamente, en el lugar correcto haciendo la cosa
adecuada de acuerdo con las circunstancias.
Mejora cada
día más, alcanzando gradualmente la autorrealización. Comprométete con un
servicio útil a la sociedad de la que formas parte y a la humanidad en general.
Conviértete en filántropo en el fomento del bien común, que es el tuyo propio.
El altruismo es una virtud que refleja la nobleza del espíritu, así como la
capacidad de dar, que es la misma para recibir. Quien deja de vaciarse, ¿cómo
tendrá cabida para las cosas nuevas que la vida le tiene reservadas? Cultiva el
secreto de dar; mientras más des, en igual o mayor grado recibirás lo que tú
precises, de donde menos lo esperes.
Los pueblos
tienen los gobernantes que seleccionan y aprueban, y, por ende, que se merecen.
En la medida en que las personas de cualquier país elevan su nivel
sociocultural-ético y la conciencia de su destino, aparecen los guías
adecuados.
Eleva tu
nivel sociocultural-ético y la conciencia de tu destino. Desarrolla una aguda
visión de líder para vislumbrar el camino de los nuevos avances, en base a tus
propias aptitudes, habilidades y experiencias, así como tus carencias. Ambas
vertientes, en conjunto o separadamente, te indican el camino hacia dónde debes
orientarte y los objetivos de superación y logros precisados en cada etapa.
Considera las bondades y los puntos fuertes del entorno en concordancia con las
metas y planes cósmicos que, creativamente, vislumbras e intuyes oportunamente.
La ley
cósmica indica: —El éxito consiste en obtener los mejores resultados con las
condiciones puestas a la propia disposición.
Crea un
ambiente mental positivo y esfuérzate por vislumbrar claramente tu futuro.
Llena tus
pensamientos de amor, aliento, confianza, firmeza, sinceridad interior y
objetivos claros en base a estrictas prioridades, única forma de erigirse en
guía del propio destino, que, en definitiva, es lo único que importa.
Entra en
contacto con tu Divinidad interior. Establece la conexión con la fuente de la
eterna luz, sabiduría y del poder perenne: el Creador Universal, en
cualesquiera de sus formas: meditación en Él y sus atributos o por el constante
recuerdo de Él, mediante la repetición de su nombre: ELOÍ, ALÁ o el de tu
preferencia. Repite mil veces o más el nombre de ELOÍ o ALÁ, etc., y descubre
la fuente más grandiosa de poder bajo la guía de la Inteligencia Infinita del
Universo. Es el Zikr de los maestros sufíes: una técnica que trasciende su
manifestación física.
Haz lo que
debes. Siempre se resuelven las cosas de la mejor manera posible. Después de un
período de abundancia, viene otro de escasez. Después del buen tiempo, la
tempestad. Después del día, la noche; y viceversa. Actividad-pasividad.
Llenarse-vaciarse. Dormir-despertar. Ni el día ni la noche duran eternamente.
Hay un ciclo que se repite.
La rueda
regresa al punto de partida, en un nivel más elevado de experiencias, en
ascenso evolutivo siguiendo la forma de la espiral cósmica.
Comprender
estos ciclos denota sabiduría y conciencia intuitiva. Permite descifrar las
inquietudes de los tiempos y las tendencias de los acontecimientos. Arroja
mucha luz sobre el propio destino en el concierto de las esferas. Ciclos
naturales y vitales, históricos, económicos, culturales, espirituales y de
cualquier otra índole ofrecen a toda persona, y a los líderes en particular, la
visión preclara de la acción a emprender o de los objetivos a retroalimentar.
A) Efectúa un retiro temporal a un lugar donde nada ni nadie pueda
interrumpirte. Relájate de los pies a la cabeza. Serena más y mejor la mente.
Entra en contacto con tu poder interior, aquí y ahora.
B) Usa esta técnica sencilla y efectiva para alcanzar la conexión con la
fuente: el Creador Universal.
Acomódate
bien, cierra los ojos. Céntrate en la coronilla; acto seguido, en el punto
donde nace el remolino de pelo. Repite el nombre de Dios de tu preferencia, o
ELOÍ, tres veces. Acto seguido, enfoca tu atención en el hombro izquierdo.
Imagina una estela de luz en su trayectoria. Repite tres veces el nombre de
ELOÍ. Continúa la trayectoria de luz hasta el hombro derecho. Repite allí el
nombre de ELOÍ tres veces. Completa el triángulo de luz, siguiendo la
trayectoria hasta el punto original donde nace el remolino del pelo; repite
allí el nombre de ELOÍ tres veces. Ahora, baja hasta el nivel de la nuca.
Repite el nombre de ELOÍ diez veces. Mientras lo haces, va bajando tu atención
hasta el punto Hara —Tan Tien—, tres centímetros debajo
del ombligo y tres centímetros hacia adentro, en sentido de la columna. Ese es
el punto de equilibrio del ser humano. Repite allí el nombre de ELOÍ diez
veces. Ahora baja hasta la punta de los pies, relájalos; céntrate en los tobillos,
con la atención en el derecho primero y luego en el izquierdo; repite tres
veces en cada uno el nombre de ELOÍ. Ahora centra tu atención en el cóccix;
repite el nombre de ELOÍ tres veces. Ahora, sube de nuevo hasta la nuca. Aquí
puedes permanecer el tiempo que tú quieras. Mientras más, mejor. Repite el
nombre de ELOÍ diez, veinte, cien, mil o más veces, hasta que sientas que va
fluyendo el poder, la luz, la quietud interior y tomas el control total de ti y
de la situación, a nivel espiritual y en la dimensión objetiva.
Esta es una
técnica de gran efectividad. Constituye un profundo secreto que, con el tiempo
asiduo de práctica, se hace comprensible cada vez más.
C) Plasma en un papel todas las cosas que debes resolver o realizar, en su
realidad objetiva, sin aumentarla ni disminuirla. Anota todo. Enumera por su
orden prioritario cada elemento. Selecciona los primeros diez. Anótalos, ahora,
en una nueva hoja de papel. Olvídate, de momento, del resto. Asígnale a cada
prioridad un tiempo máximo factible de solución.
D) Ahora, selecciona la prioridad número uno y céntrate exclusivamente en
esa. Al escribirlas y jerarquizarlas, distribuyéndolas en el espacio y en el
tiempo, has comenzado a ejercer tu total dominio sobre ellas y las
redimensionaste a su realidad objetiva. En la dimensión abstracta de la mente,
las situaciones se ven de mayor envergadura y más complejas de lo que realmente
son.
Has hecho
ya, virtualmente, un balance de tu situación real: dónde estás y la posición a
la cual quieres llegar.
1.
Desmenuza
la situación prioritaria por resolver o el objetivo por realizar en todos sus
pormenores —o partes probables máximas de solución—. Vuelve a jerarquizarlas
por su orden de importancia y céntrate en la prioridad número uno.
2.
Anota bien
todos los medios o soluciones posibles. Recuerda: estos elementos son de vital
importancia: el qué, el cómo, el cuándo, el dónde, el quién, el cuánto y el por
qué.
3.
Selecciona
las más adecuadas y escríbelas. Planifica cómo vas a realizarlas.
4.
Ejecútalas.
Pasa a la acción decidida, confiando en los resultados positivos. Puedes dar el
primer paso y seguir tenazmente hasta resolver la situación o alcanzar el
objetivo propuesto.
5.
Adopta la
actitud mental positiva en todo momento, con confianza, voluntad de vencer y
alcanzar tu meta.
6.
Jamás
abandones a mitad de camino cuando las cosas se pongan duras o menos fáciles.
Es cuando más cerca estarás de lograr lo que anhelas. En el momento de negarse
a abandonar es el instante en que se activan los poderes creadores de la mente.
Comienzan a surgir coincidencias que facilitan la solución.
7.
Afirma a
cada instante que todo saldrá bien; que superarás todos los obstáculos y
resolverás la situación positivamente. Repite, como un mantra, diez, cien o mil
veces al día: —«Todo va bien. Todo va bien. Todo va bien».
8.
Actúa como
si la situación estuviese ya solucionada.
9.
Piensa en
función de abundancia. Sintonízate, abre el canal de tu mente a la prosperidad,
a la salud, al bienestar, a todo lo positivo. Recuerda a Kabir cuando expresa:
—«Es inadmisible que los peces en el mar tengan sed». Vives en un universo que
lo contiene todo. —«Toma lo que quieras y paga el precio», como dijo el sabio
de Concord: Ralph Waldo Emerson.
10.
Deja de
criticar y lamentarte. Cambia la polaridad de tus pensamientos. Acepta las
cosas como son y la lección que ellas te aportan. Cambia la realidad de tu vida
a lo que tú anhelas, inteligentemente. Expresa gratitud a la vida y al Creador
Universal por cuanto las cosas son mejores de lo que podrían ser. Tu situación
actual es la posición ideal para trazar la ruta hasta el lugar a donde quieres
ir. Es el quinto punto de la brújula: aquel en donde tú estás o te encuentras.
Sin tener la conciencia clara de la propia posición en la vida, sería imposible
trazar el camino hacia la propia meta. Haz una lista, ahora mismo, de las cien
cosas o más por las cuales tengas motivos para mostrar gratitud. Revísala
periódicamente.
11.
Ten amor en
tu mente. Ama a todo el mundo. Envía amor a todos los seres, hasta a tus
rivales o personas con quienes precisas armonizar. Bendícelas cada vez que se
infiltren en la mente.
12.
Visualiza
en la pantalla mental el resultado satisfactorio, como si ya hubiese sido
alcanzado, dando a cambio el servicio o bien que te corresponda en el acto de
recibir el resultado que anhelas. En ese instante de la visualización, orienta
la atención hacia el lado izquierdo del pecho. Este hecho es de vital
importancia. Por ejemplo, imaginar que recibes un cheque y lo colocas en el
bolsillo de la camisa.
13.
Elimina
todos los productos estimulantes como: licores, tabaco, café con leche, café
negro con azúcar, carne de cerdo, jamón, salchichas, pollo y huevos (los
mayores enemigos de la salud), azúcar, té, chamomilla
(manzanilla), pimientos, y si tienes neuralgias en el lado derecho de la
cabeza, elimina la guayaba y la piña. Si deseas tomar un buen café, que sea
molido —sin mezclas—, bajo tu supervisión y sin azúcar, solamente en horas de
la mañana. Asesórate con tu médico de cabecera o dietista de confianza.
14.
Eleva el
tono vital con ejercicios respiratorios: diez respiraciones profundas
reteniendo el aire durante 24 segundos cada vez, en la noche, antes de dormir.
Con el tiempo, de forma gradual, aumentar hasta 42.
15.
Toma un
vaso de agua con el zumo de uno o dos limones, sin azúcar, día por medio, lo
cual te ayudará a relajarte físicamente y a dormir mejor, tonificando tu
voluntad.
16.
Lee buenos
libros y autores, como: Homero, Platón, Séneca, Plotino, Marco Aurelio,
Emerson, Carlyle, Victor Hugo, José Ingenieros, Napoleon Hill, Norman Vincent
Peale, Marco Tulio Cicerón, Plutarco, Montaigne, Bolívar, Andrés Bello, Mariano
Picón Salas, Alfonso Reyes, José Enrique Rodó, Benjamin Franklin, W. W.
Atkinson, Ramacharaka, Allan Kardec, Léon Denis, Amalia Domingo Soler, Paul
Brunton, Vivekananda, Sai Baba, Aurobindo, Ibn Arabi, Rumi, Tagore, Yogananda,
Paul C. Jagot, Himmagsú de Anmoreca, Harold Sherman, Arturo Uslar Pietri,
Cervantes, los ensayos y clásicos de todos los países y épocas, etcétera, y
eleva el tono mental de tus pensamientos.
18.
Hay una
sabiduría que rige las leyes universales. Ritma con ellas por medio de la
meditación en el Creador Universal y sus atributos divinos —valores
universales— y serán tus valiosas aliadas (entonamiento cósmico).
19.
Practica el
constante recuerdo del Creador Universal —el Zikr—, repitiendo su nombre: ELOÍ,
ALÁ, u otro de tu preferencia, diez, cien o mil veces —o más— diariamente o
cada vez que lo desees.
20.
Recuerda
siempre que, cuando las cosas se ponen duras, hay que luchar con más ahínco,
pero sosegada y serenamente, confiando en el resultado final satisfactorio pese
a las apariencias que las circunstancias puedan presentar. Si tú no abandonas,
la vida te asistirá hasta conducirte a feliz término. Sea cual fuere ese
resultado, siempre será el más favorable para ti si sabes ver la nuez dentro de
la cáscara. Revisa y determina qué correcciones en tu actitud, puntos de vista
o conducta precisas realizar. Relájate a fondo, centrándote en los tobillos;
relájalos profundamente. Aquieta la mente como fuente de poder. Pero, al mismo
tiempo, ponte duro como una roca, actuando tenaz y éticamente, con desapego,
hasta vencer. El triunfo será tuyo. El 90% de las cosas que la gente teme no
sucede jamás, y lo poco que realmente acontece, si lo abordas positivamente,
será resuelto satisfactoriamente.
21.
Puedes si
quieres y mantienes firmes las expectativas positivas. No mudes de propósito a
mitad de camino, jamás, pese a todas las eventuales apariencias en contra que
pudiesen existir.
22.
Envuélvete
en un círculo de luz divina y, en conexión con el Creador Universal, permite
que tu conciencia intuitiva te guíe en el qué, en el cómo, en el dónde, en el
cuándo, en el quién, en el cuánto y en el por qué. Lo demás te será dado por
añadidura.
¡Adelante!
CAPÍTULO II
LAS LLAVES DE ORO EN EL ARTE DE RESOLVER
BIEN
LAS SITUACIONES
El secreto consiste en aquietarse y expresar gratitud anticipada por la
solución de la situación o realización del objetivo.
1. El primer paso, cada vez
que se desea resolver algo, es aquietarse, retirándose a un lugar tranquilo
donde nada ni nadie pueda interrumpir. En este instante te interiorizas,
conectándote con el Creador Universal, expresándole tu gratitud, de esta manera
o algo parecido: —«Gracias, Creador Universal, ELOÍ, por cuanto esta situación
(puedes nombrarla, si quieres), por la Ley Cósmica, ya está resuelta, en
armonía con todos y con el Todo. Hecho está».
2.
Escribir: Acto seguido, plasmar en el papel las situaciones por resolver o los
objetivos por realizar.
Las situaciones cuya competencia corresponde a cada quien, a nivel
mental ejercen un gran influjo y dominio, y parecen como si fuesen de una
envergadura mayor de lo que realmente son. Cuando son plasmadas al papel, se
comienza a ejercer sobre ellas el propio control y se colocan en su verdadera
dimensión.
Por lo cual, si realmente se desea resolver una situación o realizar un
objetivo, el primer paso es escribirlo, con lo cual se logra redimensionar a la
primera y darle un carácter de permanencia al segundo. Pero, sobre todo, en el
acto de escribir se logra que la idea pase de su dimensión abstracta a la
objetiva. Durante este proceso se programa el ordenador biopsíquico, el cual
comenzará a actuar en función de los resultados requeridos, utilizando todo su
potencial psicosensorial —para percibir las nuevas realidades coadyuvantes, vía
intuitiva o inspiraciones recibidas— y psicocinético, para coordinar las
situaciones donde, por medio de la ley de atracción, atrae lo necesario y
repele lo contrario. Aquí actúa, paralelamente, la fuerza de empuje y la de bloqueo,
que son variantes cinéticas de la intuición y de la inspiración.
En el momento de escribir los objetivos de realización, instantáneamente
se canaliza la propia fuerza creativa hacia el exterior para alcanzar su logro
exitosamente.
Escribe, ahora, las situaciones y objetivos que deseas resolver —y
alcanzar— en su estricto orden prioritario.
3.
Transmutar: Transformar la situación actual en la situación anhelada, a partir del
estado de conciencia, visualizando el resultado final satisfactoriamente
alcanzado.
El primer paso es transmutar el propio estado de conciencia. Es preciso
tener clara la necesidad de cambio y querer lograrlo. La forma más sencilla de
hacerlo es centrando la atención en el estado opuesto de la situación actual,
en su polaridad positiva, afirmando y visualizando a la vez el resultado
anhelado en su fase final satisfactoria.
La afirmación de frases que contengan la solución satisfactoria de la
situación, como técnica de autosugestión, es un paso efectivo para la
transmutación mental.
Afirma:
La potencia del Creador Universal, ELOÍ, armoniza mi ser, por la Ley
Cósmica, y transmuta mi estado de conciencia actual en el adecuado para
corregir mi actitud mental, mi conducta y personalidad. Puedo alcanzar y
mantener el equilibrio perfecto a nivel físico, mental y espiritual. La eterna
luz, la sabiduría, el amor, el poder creador, la justicia cósmica y el orden
correcto se establecen aquí y ahora, en mí y en todas las situaciones y
personas involucradas. Así es, así será. Hecho está en armonía con todos y con
el Todo.
Afirma, 20 veces en la noche, antes de dormir, y en la mañana, al
levantarte, mirándote en el entrecejo frente al espejo:
Cada día, en todas formas, estoy mejor y mejor, gracias al Creador
Universal.
Todo va bien. Puedo resolver correctamente todo, gracias al Creador
Universal.
Practica el Zikr, el constante recuerdo del Creador Universal, mediante
la repetición del nombre de Él: ELOÍ, ALÁ o el que tú prefieras. Puedes hacerlo
diez, cien o mil veces al día y cada vez que afrontes una situación por
resolver.
Es una técnica espiritual muy poderosa y efectiva. Permite adquirir
conciencia de la conexión divina, permanente e indisoluble, con la fuente
universal. Instantáneamente comienza a fluir la eterna luz, la armonía, el
orden, la justicia, el amor, la compensación, la solución y la realización
positiva, expresándose el equilibrio perfecto.
Es una forma de abstracción de la realidad objetiva —donde actúa la
lógica inductiva y deductiva, y la capacidad de razonamiento—, mediante la cual
trasciendes esa dimensión. En la dimensión espiritual expandes tu conciencia
perceptiva, percibiendo intuiciones e inspiraciones que te aportan las ideas
creativas que precisas para la correcta solución. Tu armonía interior hace
vibrar al unísono el entorno vinculante, por efectos de la resonancia magnética
o campo morfogenético, surgiendo las necesarias coincidencias que aportan la
solución anhelada.
Es preciso mantener un estado de absoluto desapego, buscando lo justo
para todas las partes involucradas.
4.
VISUALIZAR: La creación mental es la primera fase de todo proceso de gestación de
resultados apetecidos.
En la noche, antes de dormir, o en la mañana, al levantarse —o en
cualquier momento del día—, es necesario y conveniente relajarse a nivel
físico, mental y espiritual. Relaja a fondo, largamente, los tobillos, diez,
veinte, treinta minutos o más, si lo deseas.
Acto seguido, puedes visualizar los logros finales que deseas realizar
satisfactoriamente, como si ya los hubieses alcanzado, y sentirte de esta
manera, experimentando la respectiva emoción o sentimiento inherente.
Después de la visualización, es preciso dejar libremente a la mente para
que coadyuve a su realización, afirmando: —«Mi mente psiconsciente se encarga
de hacer realidad este logro, u otro mejor, en armonía con todos y con el Todo.
Hecho está».
5.
ACTUAR: Una vez decidido el curso de acción que conducirá al resultado
esperado, puedes ponerte en camino, actuando firme y pacientemente hasta
alcanzar la meta. Es preciso actuar, con absoluto desapego, como si ya se
estuviese en posesión de los resultados deseados.
¡Adelante!
CAPÍTULO III
QUINCE AFORISMOS DE LEYES CÓSMICAS
1. Según tienes adentro, tomas
afuera.
2. Desde el momento en que
afrontas una situación, es porque estás en condiciones de superarla con éxito;
en caso contrario, la misma hubiera dejado de presentarse.
3. El ser humano está dotado
para resolver todas las situaciones, siempre y cuando las ataque una a la vez.
4. La ley cósmica permite que
las situaciones por resolver se vayan presentando una a una en la conciencia,
con el respectivo grado de preponderancia, quedándole las demás subordinadas en
jerarquía. En la misma secuencia deben ser abordadas para su solución.
5. Al adquirir conciencia de la
situación por resolver, ya la persona se encuentra en condiciones de
resolverla.
6. La conciencia de la
situación por resolver activa el poder potencialmente infinito que posee, en el
grado necesario y suficiente, para alcanzar la solución satisfactoriamente. Es
un mecanismo automático.
7. Coadyuvan en el proceso las
numerosas facultades espirituales que el ser humano posee. De manera especial,
las de intuición, la inspiración, la fuerza de empuje y la de bloqueo.
8. Los valores universales
facilitan los parámetros dentro de los cuales se enmarcarán las propias
acciones.
9. Las leyes de afinidad,
justicia, igualdad, compensación, atracción y repulsión, entre otras, activan
el mecanismo cósmico de cooperación universal. Es decir, la misma vida coopera
con cada ser que asume su responsabilidad y rol.
10. Toda situación contiene, en
sí misma, los recursos suficientes para resolverla con éxito.
11. Cada situación encierra una
oportunidad favorable, a pesar de lo desfavorable que pudieran parecer las
circunstancias. Si se ataca la misma con decisión, los resultados positivos
aparecerán oportunamente.
12. Según la magnitud de la
prueba que se afronta, decididamente y sin evasión, esta desencadena —en la
mente psiconsciente— una fuerza creativa equivalente, capaz de superarla
exitosamente.
13. De acuerdo a las situaciones
enfrentadas y superadas con éxito, siempre se obtendrá un beneficio
compensatorio equivalente.
14. Cada situación superada
exitosamente, a la vez que permite experimentar una sensación de
autoliberación, prepara para resolver otras de mayor nivel.
15. Encuentra la idea creativa adecuada, agrégale acción, confianza, tenacidad y trabajo suficiente; lo demás te será dado por añadidura.
¡Adelante!
CAPÍTULO IV
PROGRAMACIÓN MENTAL
Afirma durante veintidós días seguidos, en la noche antes de dormir;
luego, cada vez que lo desees:
Cada vez que afronto una situación, en cualquier nivel de importancia,
me interiorizo automáticamente en mi mente psiconsciente y la analizo con
objetividad, realismo y serenidad. Observo la solución adecuada, objetiva e
intuitivamente, activo el grado de poder creativo necesario y suficiente y
actúo con la efectividad requerida. Puedo resolver y resuelvo toda situación
que afronto con firme determinación de lograr resultados satisfactorios,
siempre de la mejor manera posible y factible.
·
Optimizo mi capacidad de resolver situaciones y alcanzar objetivos
satisfactoriamente.
·
Domino a la perfección el arte de la correcta y efectiva negociación.
En cada caso, aplico la siguiente estrategia:
1. Defino por escrito la
situación que requiere solución.
2. Analizo la misma con
serenidad, objetivamente, y la divido en sus unidades más pequeñas,
jerarquizándolas por su orden prioritario.
3. Busco todas las eventuales
soluciones posibles y las escribo.
4. Las evalúo y selecciono la
mejor.
5. Tan pronto haya elegido la mejor solución, me pongo de inmediato a la acción, actuando con decisión firme, confianza y constancia, hasta resolver satisfactoriamente el caso respectivo.
6. Cada día realizo diez
respiraciones profundas, reteniendo el aire durante veinticuatro segundos por
vez.
7. Todas las noches, al
acostarme, me relajo —física, mental y espiritualmente—. Me duermo afirmando
que puedo resolver y resolveré bien cada caso.
8. Puedo visualizar y visualizo
bien la solución en su etapa culminante satisfactoria. Dejo en libertad el
canal de manifestación, por cuanto la vida y la mente psiconsciente siempre
utilizan el mejor factible y conveniente.
9. Permito que el Creador
Universal me guíe, ilumine, asista y proteja. Dejo que Él, por la Ley Cósmica,
se ocupe de la mejor solución y me inspire la recta acción, siempre.
10. Abro mi mente a la solución
positiva mediante el amor, la sabiduría y/o prudencia, la justicia, la
fortaleza, la templanza, la belleza, el poder creador, la abundancia, el
perdón, la salud, la armonía, el equilibrio, el orden divino, la felicidad o
ánimo contento y buen humor, y el trabajo suficiente.
11. Acepto toda realidad o
situación que afronto tal como es, sin minimizarla ni maximizarla, y aprovecho
la oportunidad inherente que contiene resolviéndola satisfactoriamente.
12. Aquí y ahora se establece y mantiene en mi vida, cada vez más y mejor, el orden divino y la armonía cósmica. Resuelvo bien toda situación que afronto, siempre. Hecho está.
¡Adelante!
CAPÍTULO V
EN LA SOLUCIÓN DE SITUACIONES
Existe una manera efectiva de resolver cualquier situación. El primer
paso, tan pronto se tenga conciencia de que algo requiere solución, es el de
aquietarse y dar las gracias al Creador Universal, ELOÍ, de esta manera:
I. Gracias, Creador Universal,
porque esta situación, en tus planes cósmicos, ya está resuelta.
II. Gracias, Creador Universal:
aquí y ahora, ya está en mi poder la cantidad de: (señalarla).
III. Gracias, Creador Universal:
ya están a mi disposición los mil clientes (o más) que necesito.
IV. Gracias, Creador Universal:
este libro ya está escrito y circula adecuadamente en todo el mundo y en todas
las lenguas.
V. Gracias, Creador Universal:
este apartamento (piso, casa, local, etcétera) ya está vendido óptimamente y el
dinero (mencione la cantidad) ya está en mi poder, en
efectivo.
VI. Gracias, Creador Universal:
ya tengo el trabajo perfecto de mi vida.
VII. Gracias, Creador Universal:
gozo de una salud perfecta a nivel físico, mental y espiritualmente. Puedo
mantener una salud total, cada día mejor.
VIII. Gracias, Creador Universal:
puedo comer con conciencia clara de los alimentos adecuados que mi organismo y
mi mente precisan, cada día.
IX. Gracias, Creador Universal:
tengo una familia excelente.
X. Gracias, Creador Universal:
vivo en perfecta prosperidad.
XI. Gracias, Creador Universal:
puedo dar, cada día, un mejor servicio a niveles de excelencia.
XII. Gracias, Creador Universal:
vivo en un mundo de perfecta paz, armonía, orden, justicia y bienestar.
XIII. Gracias, Creador Universal:
ya tenemos nuestro hogar perfecto.
XIV. Gracias, Creador Universal:
ya tengo mi negocio perfecto y próspero.
XV. Gracias, Creador Universal:
ya tengo mi excelente coche (señalar marca y modelo).
XVI. Gracias, Creador Universal:
Tú te estás ocupando, por la Ley Cósmica, y todo se encuentra ya resuelto bien.
XVII. Gracias, Creador Universal:
por todas las riquezas que, en Tus planes cósmicos, me pertenecen, aquí y
ahora, en el eterno presente, siempre oportunamente.
Dar las gracias anticipadamente, o en todo momento, por las cosas que se
poseen, por las que se tendrán y por la solución anhelada es el camino mejor
para traer, cada día, mayores bendiciones a la propia vida.
Elige la afirmación de gratitud que se adapte al caso particular —o
redacta la que requieras—. Repítela cien veces o más, en diferentes momentos
del día, hasta imbuir a la mente psiconsciente con la programación inherente.
Empero, la lectura de las anteriores afirmaciones de gratitud, tal como
se encuentran o con adaptaciones personales, funge como una acción de gracias
general, por lo cual influye positivamente en la creación y mantenimiento de
las riquezas y bondades que contienen.
¡Adelante!
Capítulo VI
DINERO ABUNDANTE, SIEMPRE
Hay cuatro pasos clave que es preciso seguir en la obtención de
cualquier cantidad de dinero que requieres, ellos son:
1. La necesidad de ganarlo: Toda necesidad de dinero es
el factor fundamental para su obtención.
Si tú necesitas cierta cantidad de dinero, ya reúnes la condición
esencial para conseguirlo, por cuanto toda necesidad crea el medio y la
determinación de lograrlo y alcanzar la meta. La misma naturaleza secunda la
satisfacción de toda necesidad. Por eso, es preciso que tú, objetivamente,
determines la cantidad exacta que requieres para solventar cualquier situación.
2. Anota, sin limitación, todos los compromisos
que debes atender, en el espacio y tiempo y totalízalos. Divide en estricto orden
prioritario el total en cada uno de los objetivos de pago y céntrate en el
primero, y así sucesivamente, uno a la vez.
3. Determina cómo vas a ganar dicha cantidad: Anota todos los ingresos
pendientes de cobro, así como aquellos que puedes obtener a través de tus
actividades normales y otras extraordinarias. Selecciona los medios más
factibles y atácalos, en su orden prioritario o grado de factibilidad, uno a la
vez.
4. Visualiza la obtención del dinero, en su etapa final de
logro, sin especificar el medio ni las personas. Fija la cantidad, visualízala
en el acto de serte entregada a cambio de algún servicio o bien, y deja que el
cósmico —o la mente psiconsciente— encuentre el canal más adecuado. Siempre lo
encuentra.
Afirma:
Antes de: __________, obtengo la cantidad de:
____________________________________, la cual comienza a llegar a mi poder, en
forma gradual, a partir de este instante. Dedicaré el tiempo suficiente para
alcanzar el logro de dicha cantidad, la cual, estoy plenamente convencido/a de
que la obtendré. Mi mente psiconsciente me guía de manera certera y oportuna en
su consecución, la cual, visualizo —ya en mi poder—, en este momento, en el
acto de serme entregada a cambio del respectivo servicio o bien. Hecho está.
Actúa como si ya estuvieses en posesión de la citada cantidad de dinero.
Da las gracias al Creador Universal porque la citada cantidad de dinero
ya está en tu poder.
Adelante.
Capítulo VII
TRABAJO PERFECTO, AHORA
¿Qué sabes hacer? ¡Anótalo!
¿Qué es lo que más te gusta hacer? ¡Descríbelo!
¿Qué es lo que mayores ingresos puede permitirte tu potencial? Decídete.
¿En qué lugar existen las mejores posibilidades de lograr tus objetivos?
Evalúa todas las posibilidades.
Es preciso estudiar las aptitudes del mercado y sus respectivas
carencias. Ambas proporcionan la dirección certera hacia la cual es preciso
avanzar. Las primeras, por cuanto constituyen el potencial de oportunidades
para optimizar las propias fortalezas de forma inmediata. Las segundas, por
cuanto detectando las necesidades insatisfechas y creando o comercializando el
bien o servicio correspondiente, constituyen una excelente fuente de riqueza y
prosperidad.
Los jóvenes deben observar bien en qué dirección se desarrollará el país
en los próximos 50 años, para prepararse en una carrera de largo alcance.
Es más fácil encontrar trabajo cuando se tiene uno. Por eso, en caso de
quedar cesante, encuentra la manera de hacer algo tan pronto como puedas. Lo
que sea, dentro de tus dos mejores opciones. Ya encontrarás la manera de
mejorar posiciones. Mientras tanto, prepárate y aprende tanto como puedas.
Recuerda, el campo de la venta ofrece excelentes oportunidades para
obtener elevados ingresos si tú tomas con seriedad esta lucrativa profesión,
especializándote. Tiene óptimos escenarios entre los cuales puedes escoger,
como son: libros, seguros, gestión inmobiliaria, valores, ropa, zapatos,
servicios, maquinarias y equipos, venta al detal, etc. Explora las
posibilidades y escoge la más adecuada al caso.
Si deseas cambiar de actividad, hazlo inteligentemente. Ve el área en la
cual deseas desempeñarte; prepárate con tiempo y actúa.
Si deseas instalar un negocio: determina el tipo, el lugar, cuándo,
cómo, con quién, por qué, y en cuánto tiempo podrás instalarlo. Asesórate,
prepárate y especialízate. Empieza dando el primer paso. Una mente decidida
siempre logra resultados.
Visualízate realizando el trabajo anhelado.
Da las gracias al Creador Universal por el trabajo perfecto que posees.
Afirma:
—Creador Universal, acepto el trabajo perfecto que tienes asignado para
mí, en tus planes cósmicos, aquí y ahora; gracias—.
Adelante.
Capítulo VIII
EFECTIVAS TÉCNICAS DE ESTUDIO
Las siguientes técnicas, muy sencillas, son de gran efectividad; te permitirán dominar toda situación de estudio y superar, con éxito, todo examen, en cualquier nivel: primaria, bachillerato, pre y posgrado, etcétera.
En primer lugar, anota en una hoja de papel todas las materias de
estudio cuyos exámenes debes superar, incluyendo las respectivas fechas.
Organízalas por el orden en que debe ser presentado cada uno.
Inicia tu lista de la siguiente manera: Aprobar con la máxima nota el
examen del _______ lapso de: _____ (indicar materia), fecha de examen: _______
; y así sucesivamente con cada materia.
Conociendo tus objetivos de estudio y las fechas de los respectivos
exámenes, sigue estas sugerencias:
Escoger
un lugar tranquilo para estudiar, con buena iluminación; usando siempre el
mismo.
Estudiar
escuchando música clásica de Beethoven, Chopin, Mozart, etcétera.
De
ser posible, estudia frente a un espejo. De vez en cuando, mírate en el entrecejo y
repítete —varias veces— que dominas cada vez mejor la respectiva materia y que
aprobarás el examen con la máxima nota. Afirma —mirándote a los ojos—: «Estudio, asimilo, aplico y recuerdo con facilidad todo lo que
aprendo. Hecho está».
Dedicar,
cada día, el número suficiente de horas de estudio para dominar bien cada
materia. Tú debes estudiar. No tienes otra salida. Cada hora de estudio te va
acercando a tu objetivo. Mientras más estudias, más desearás hacerlo. Si es
posible, hazlo siempre a la misma hora.
Selecciona
la bibliografía necesaria y suficiente para cada materia; aparte de la recomendada,
debes tener otras obras de destacados autores, cuya lectura debe complementar
tu estudio; además, un buen diccionario de la lengua o especializado por
materia, una excelente enciclopedia temática para consultas generales, un libro
de autoayuda, una o varias biografías de personajes importantes —para influir
positivamente en la modelación del propio carácter y personalidad—. De esta
manera, tienes a tu alcance la información necesaria y en el momento oportuno.
Selecciona
las diferentes materias en las cuales tienes más dominio o facilidades, a las cuales les dedicarás
especial atención para obtener las máximas calificaciones.
Escoge
las materias que van a requerir un esfuerzo extra, en las cuales hay que
realizar investigaciones, prácticas y estudio adicional.
El estudio y la práctica perfeccionan al estudiante y desarrollan la
maestría personal.
Practicar
la relajación antes de emprender el estudio, aflojando los músculos de
los pies a la cabeza y visualizar que el profesor —o la profesora— te felicita
por haber obtenido la máxima calificación.
Leer,
antes de comenzar a estudiar, la afirmación siguiente:
«Entro en mi nivel óptimo para estudiar. Permanezco en este estado
durante dos horas —o el tiempo que piensas dedicar al estudio—. Estoy
relajado/a física, mental y espiritualmente. Ahora voy a estudiar las materias
siguientes: (señala el título de cada materia). Las leo, las
analizo, las asimilo, aprendo el contenido de ellas en grado suficiente y
recordaré con facilidad todo lo que estudio. Cada vez que presento un examen,
al leer las respectivas preguntas, el conocimiento correcto y adecuado fluirá
en mi mente, en forma espontánea, contestándolas correctamente todas. Así es.
Así será. Hecho está».
El
día del examen, debes ir con tranquilidad a presentarlo, diciéndote que con lo que
sabes te defenderás. Conserva tus energías sin hablar más que lo indispensable
antes del examen; siéntate en las primeras filas; y, antes de empezar, haz diez
respiraciones profundas contando hasta 24 en la retención de aire con pulmones
llenos. Esta práctica te cargará de energía vital, te relajará y, una vez
iniciado el examen, las ideas fluirán con facilidad. Puedes programarte de la
siguiente manera:
«Entro en mi mejor nivel psiconsciente; voy a permanecer en este estado
perfecto de lucidez mental durante 60 minutos, durante los cuales contestaré en
forma correcta cada una de las preguntas; las ideas fluirán con facilidad en mi
mente y obtendré la máxima calificación. Así es, así será. Hecho está».
Actúa, con absoluta serenidad, como si ya hubieses alcanzado los
resultados deseados. Lee las preguntas, selecciona las que tú conoces bien,
hazte cargo probable de que, contestándolas bien, apruebas el examen, de manera
de mantener el autocontrol y empieza a realizarlo; por la ley de asociación,
surgirán cada vez más ideas que te permitirán abordar las preguntas restantes.
Con cada examen, mejora tu capacidad de resultados óptimos.
Afirma:
—Gracias, Creador Universal, porque este examen ya está resuelto y
aprobado satisfactoriamente. Hecho está.
Adelante.
Capítulo IX
AMOR PERFECTO
Cada persona tiene derecho a compartir su vida; a dar y recibir amor. Es
la ley cósmica.
Tú formas parte de un plan universal y de una familia espiritual, dentro
de cuyo esquema tu familia material, en el presente ciclo de vida, ya está
previamente organizada antes de tú nacer.
Algunas veces los compromisos kármicos conllevan a conformar más de una
familia en el presente ciclo de vida. Ya está previamente planificado quién ha
de ser la respectiva —o el respectivo— cónyuge en una etapa determinada y los
hijos, si han de venir. Por lo cual, es preciso mantener la serenidad y la
confianza de que, en el momento oportuno, la persona con la cual se ha de
compartir la propia vida aparecerá.
En algunas condiciones, mientras encuadra perfectamente el respectivo
plan personal de cada miembro de la familia, es preciso tener paciencia y
confianza en la espera, por cuanto precipitarse equivaldría a pagar un costo de
oportunidad y, de todas maneras, la ley cósmica llevará a cada quien al
encuentro respectivo.
Hay múltiples e infinitos ejemplos de cómo la vida va llevando a cada
quien al respectivo lugar donde, en forma aparentemente casual, conoce a la
persona que acto seguido habrá de ser el cónyuge —o la cónyuge—
correspondiente.
En todo caso, la propia actitud es importante para que la persona
adecuada se manifieste en el momento oportuno.
Si se desea compañía, afecto, amor o encontrar la persona con la cual se
desea compartir la propia vida, es preciso abrirse al amor, con la disposición
de dar lo mismo que se desea recibir.
La misma necesidad de amor implica la manifestación previa a su
realización, lo cual mueve los resortes cósmicos para el encuentro respectivo.
En todo caso, en el plan cósmico el o la cónyuge están previstos,
esencialmente, para dar la vida que corresponde o por afinidad o por
cumplimiento de la ley; empero, una vez cumplido esencialmente el objetivo de
ley, cada quien mantiene a su pareja solamente si al cumplimiento de la ley se
compagina la cooperación, el afecto, el compañerismo, el amor, etcétera; caso
contrario, cada quien seguirá por su lado; lo cual siempre podrá ocurrir, en
todo caso, de haber en el plan de vida otros compromisos; esa es la razón de
que algunas personas tengan varios matrimonios, y en cada uno, hijos, cuya
presencia indica, claramente, un compromiso que era preciso cumplir, por cuanto
los hijos no vienen por casualidad, sino obedeciendo a un plan de vida
previamente establecido entre las partes respectivas.
Las largas estadías con ausencias de pareja en determinadas etapas de la
vida pueden llenarse con la atracción de personas que en su plan de vida
mantienen situaciones análogas, por lo cual, en base a la ley de que toda
oferta genera su demanda y viceversa, cada persona puede visualizar —sin
imponer canal alguno de manifestación— su ideal de pareja, con la disposición
de dar y compartir amor, lo cual oportunamente manifestará el fruto de la
semilla sembrada.
Abrir la puerta para dar y compartir generalmente satisface la necesidad
de amor, por cuanto, en alguna parte, existe la persona equivalente al propio
ideal de amor.
Acepta el amor que Dios tiene previsto para ti, aquí y ahora, y da las
respectivas gracias por ello, así:
—Gracias, Creador Universal, por la familia que tienes prevista para mí;
la acepto y la recibo con amor—.
Adelante.
Capítulo X
EL PODER ESTÁ EN TI
Posees un poder potencialmente infinito, el cual se anida en tu espíritu
eterno e inmortal.
¿Estás consciente de este poder ilimitado y de que se encuentra a tu
alcance para ser utilizado aquí y ahora?
Este poder tiene múltiples vertientes en su expresión:
1. En primer lugar, es preciso adquirir la
conciencia de los propios orígenes. El espíritu ha emanado del Creador
Universal, y es de su misma naturaleza espiritual, por lo cual también es un
Creador dotado de los mismos atributos, aunque en estado potencial, los cuales
va desarrollando en el eterno ahora.
2. Es necesario adquirir
conciencia de que se conforma una unidad cósmica perfecta con el Creador
Universal y de que se es un instrumento de su voluntad. Esta conexión divina
permite fluir el poder, la luz y la sabiduría suficientes en la realización de
los propios objetivos enmarcados en los planes de la Gran Obra, en cuya misión
está implícito el propósito de alcanzar la maestría del ser y de la Creación.
3. Esta asunción de objetivos
con los cuales te propones contribuir al bien común expresa, automáticamente,
un poder direccional que le da sentido a la existencia, ya que
te orienta hacia una meta; representa, también, un poder de cuantificación, por
cuanto indica los resultados de tu aporte; pero, al mismo tiempo, plasma el
grado de manifestación del poder potencialmente infinito que usarás.
4. Determinas, también, el
lapso necesario a cada tarea, cuya realización desarrolla el sentido del logro
y la optimización del tiempo, apartando todo lo que es ajeno a los propios
intereses.
5. Ejerces el poder de la
elección, ya que tú eres quien elige lo que quieres hacer, representar o,
simplemente, ser.
6. Las elecciones pasadas han
producido lo que tú eres ahora; tus decisiones actuales, lo que serás acto
seguido.
7. El poder del deseo es el
motor que activa la voluntad, quien, a su vez, ejecuta los actos y estos son
los que determinan el propio destino, o el karma.
En
esto reside la importancia de someter los propios deseos a la guía del Noble
Óctuple Sendero, sugerido por Siddharta Gautama, que implica la rectitud en:
las opiniones, los propósitos, las palabras, las acciones, los medios de
sustentamiento de vida, los esfuerzos, la atención y la concentración. Esta
disciplina asegura el bienestar integral.
Lo que, en grado sumo, expresa el poder potencialmente infinito que
reside en ti son las necesidades; de acuerdo al grado de estas se expresa el
poder creador-motivador suficiente para autosatisfacerlas.
Empero,
en la realización del logro implícito, interactúan dos facultades que expresan
otras vertientes de este poder grandioso, las cuales son: la intuición y la
inspiración. Lo que ha transformado a miles de personas normales en genios ha
sido su aplicación consciente.
Esa conciencia intuitiva es posible desarrollarla en mayor grado y es
preciso hacerlo, fundamentalmente mediante las prácticas continuas de la
relajación profunda, la concentración, la meditación, la autosugestión, la
visualización y la programación mental por medio de afirmaciones positivas.
Se sugiere, tan pronto como cada quien se levante, pararse frente a un
espejo y afirmar 20 veces, mirándose en el entrecejo: «Cada día, en todas formas, estoy mejor y mejor». Hacer
lo mismo antes de dormir. Esto permite tomar el control del poder que hay en
ti, de tu mente y de las circunstancias de tu vida. Hazlo sosegadamente.
Los pensamientos tienen un tremendo poder de atracción y repulsión
regido por la ley de atracción o asociación magnética, que señala: «Lo semejante atrae a lo semejante y los opuestos jamás se juntan».
Implica que los pensamientos positivos atraen elementos análogos y repelen lo
contrario; y viceversa.
¿Cómo
cambiar la polaridad de los propios pensamientos para plasmar, en la realidad,
las cosas que se anhelan? Es simple. Basta pensar, constantemente, en las
cualidades opuestas a los efectos que se desean corregir e imaginarlas ya
logradas, negándose a abandonar en el trayecto, hasta lograr el objetivo.
En el mismo acto de negarse a abandonar, cuando las cosas se ponen menos
fáciles, se activa el poder potencialmente infinito en el grado suficiente,
comenzando a generarse los resultados apetecidos.
Los
nuevos pensamientos, al reflejar las imágenes de las respectivas ideas en la
pantalla mental, por la ley de atracción, comienzan a atraer a los elementos
coadyuvantes a su manifestación tangible, oportunamente.
El amor y cada uno de los valores universales constituyen vertientes que
expresan el poder potencialmente infinito que está en ti. La calma
imperturbable coadyuva a activarlo y a mantenerlo fluyendo.
En lo que centras la atención se expande la conciencia y el poder de
atracción, y, por ende, de repulsión a las cosas contrarias, como un escudo
protector. De acuerdo a tus objetivos de servicio a la humanidad, canalizas el
poder que hay en ti.
Adelante.
Capítulo XI
BENEFICIOS EQUIVALENTES
DE LA ADVERSIDAD
Napoleón Hill acuñó un aforismo que encierra profunda sabiduría: «Toda adversidad trae un beneficio equivalente».
¿Qué
es la adversidad? Es la situación adversa que se afronta en la vida, en
diferentes épocas, la cual constituye un obstáculo a vencer en el camino que
conduce al logro de los propios objetivos y al disfrute de los estados de
felicidad.
Generalmente, la adversidad suele traer las mejores oportunidades
escondidas dentro de las situaciones por resolver.
Empero, la adversidad tiene diversas vertientes que es preciso
diferenciar:
En
primer lugar, dentro del plan de vida que cada ser trae a la existencia actual,
existe un determinado número de pruebas que el mismo espíritu se ha antepuesto
en la etapa de preparación previa, antes de encarnar, en la dimensión
espiritual.
Esas
pruebas resultan de aquellas condiciones de flaquezas que ha observado en sus
últimas encarnaciones, y las antepone como un ejercicio que le permita
desarrollarse y fortalecerse en esas áreas específicas, cuyas condiciones,
cuando oportunamente las enfrente en el presente ciclo de vida, se suelen
presentar como adversidad o dificultad a vencer, en cuyo logro genera nuevos
estados de conciencia y sienta las bases para abordar retos de mayor envergadura.
Empero, otras condiciones adversas son antepuestas por la misma vida
como consecuencia de la ley del karma, mediante las cuales el ser debe
compensar a otros por actos realizados con anterioridad.
Por la ley de afinidad, la vida coloca a determinados seres en
condiciones adversas, en lugares específicos, como karma colectivo.
Por la ley de atracción, cada persona atrae a la propia vida condiciones
análogas a los pensamientos que alberga en su mente.
Los propios objetivos presuponen, muchas veces, retos que es preciso
superar. Cada éxito alcanzado prepara para otro mayor.
La
vida es una escuela y tiene sus propios objetivos de enseñanza por medio de las
pruebas existenciales que implican la utilización de fuerzas adormecidas, las
cuales, automáticamente, son activadas por la adversidad.
La
fortaleza es la virtud que conlleva a la superación exitosa de toda adversidad,
así como la templanza es la que se precisa en épocas de abundancia. Implica
confianza en sí, en la vida, en las leyes que la rigen, en el Creador
Universal y en la bondad de la intención que se anida detrás de cada prueba.
La
adversidad concentra en un solo punto el poder creador y expande la conciencia
para obtener el logro, la enseñanza y el beneficio implícitos. Cada una que se
afronta es un grado de necesidad que genera, automáticamente, el poder
potencialmente infinito que se posee, en ese mismo nivel, para autosatisfacerla.
De no existir necesidades que satisfacer, como pruebas adversas que
superar, dejaría de expresarse el propio poder.
Se requiere aceptar las situaciones que se afronta tal cual son, sin
exagerarlas ni subestimarlas, con realismo, calma imperturbable, impasibilidad
y serenidad, buscando comprender su causa y esencia y cuál es la solución
respectiva, poniendo manos a la obra.
En el acto de asumir la prueba, con determinación de triunfar, la misma
naturaleza secunda para que sea superada exitosamente.
Toda adversidad objeto del propio karma que sea afrontada y superada
tiene efectos liberatorios.
Los obstáculos de la vida templan la personalidad y desarrollan las
propias habilidades para afrontar retos de mayor envergadura.
Don Juan Matus decía: «En tanto afrontemos nuestro
destino específico con definitivo desapego, da igual cuál sea ese destino».
La
conexión con el Creador Universal y el constante recuerdo de Él, mediante la
repetición de su nombre —o la meditación en Él y sus atributos o valores
cósmicos—, armonizándose y elevándose a esferas superiores de vibración mental,
es el mejor camino para potenciarse y superar toda prueba favorablemente.
Es propicio perdonar para auto liberarse, dejando que actúe la justicia
divina; pedir perdón, aunque sea mentalmente, si la persona está ausente;
compensar y/o pagar las deudas de cualquier índole, única manera de
emanciparse.
La programación de la mente con afirmaciones positivas permite crear
nuevas realidades y generar ideas intuitivas e inspiraciones que guían en la
acción con efectividad.
Aunque parezca que todo está acabado, hay que seguir adelante con
expectativas positivas. La victoria muchas veces está más cerca de lo que se
cree.
Hay que expresar gratitud a la vida, por cuanto las cosas son mejores de
lo que parecen.
La gratitud es una fuerza poderosa y efectiva. Afirma, diez o cien veces
al día:
—Gracias, Creador Universal, -ELOÍ-, por cuanto esta situación, en tus
planes cósmicos, ya está resuelta—.
Una voluntad decidida a vencer hace realidad, siempre, los mejores
resultados factibles en cada caso.
Adelante.
Capítulo XII
EL PODER DE LA VISUALIZACIÓN
La mente humana está dotada de una poderosa facultad denominada
imaginación. Es la visión del espíritu. Por medio de ella se puede explorar la
realidad universal en todos sus niveles, variantes y posibilidades, y
percibirla como conciencia intuitiva, de acuerdo con el propio nivel evolutivo.
Al interiorizarse e imaginar cómo debe desarrollarse el plan en la
realización de un objetivo, se exploran las posibilidades existentes y permite
percibir el mejor curso de acción. Si puede verse el resultado mentalmente, es
factible alcanzarlo. Es la clave en la visión de los líderes.
La imaginación tiene dos vertientes esenciales: la creativa, en cuya
ausencia de antecedentes que sirvan de base todo debe ser generado desde el
inicio; y la sintética, en la cual se utilizan experiencias previas, de
cualquier área, interrelacionándolas.
Se habla de visualización cuando se trata de aspectos ya conocidos y se
representa el resultado final satisfactoriamente logrado en la pantalla mental.
Es aplicable al logro de cualquier objetivo o solución de situaciones,
como: el desarrollo de cualidades personales o destrezas físicas, la superación
de exámenes, la optimización de resultados en todos los desempeños de la vida,
en el arte de hablar en público, en mantener mejores relaciones sexuales, en
conservarse físicamente con el aspecto deseado, en lograr mejores métodos de
trabajo, en crear nuevos bienes y servicios o innovar los ya existentes en
todas sus variantes y formas, sin límites de ninguna naturaleza.
Un vendedor profesional, por ejemplo, cuando planifica las visitas a
nuevos clientes en una zona determinada, se sienta cómodamente en su
escritorio, cierra los ojos y se imagina recorriendo mentalmente la ciudad para
ver qué negocios o personas, en cada calle, podría visitar. Elige mentalmente
las empresas que luego visitará. Es una prospección que da resultados
positivos.
En el área inmobiliaria, un profesional exitoso, por ejemplo, cuando se
le dificulta la venta de un inmueble, se imagina que hace una demostración a
alguien que expresa su satisfacción y le afirma su deseo de adquirirlo pagando
el importe de contado.
Esta técnica de visualización permite resolver prácticamente todos los
casos de ventas de inmuebles que requieren un esfuerzo extra de venta y aporta,
siempre, confianza.
En Córdoba, España, en el año 2006, el autor asesoró a Y. C., gerente de
un importante grupo inmobiliario, quien tenía un inmueble personal que se le
estaba haciendo poco fácil vender durante casi tres meses de gestiones. Le
sugirió dos cosas: la primera, que de acuerdo a su propia experiencia
profesional, al establecer una curva factible de resultados en un lapso de
noventa días, haciendo todo lo que debía ser realizado como proceso de venta,
existía el 90% de probabilidad de ser vendido, y los casos aislados que escapan
a esta estadística generalmente son vendidos en los siguientes treinta o
cuarenta y cinco días.
Mientras más tiempo pasa dentro de esa curva de resultados, más cerca se
está de venderlo. Esta percepción da confianza.
La otra sugerencia fue la de sentarse cómodamente y entrar en un estado
de profunda relajación. Acto seguido, visualizar la venta de su inmueble como
si estuviese haciendo la demostración a un potencial comprador, quien, en un
momento dado, le expresa: —«Me gusta el apartamento; lo compro de contado». A
su vez, la persona se visualiza extendiéndole la mano, diciéndole al mismo
tiempo: —«Le felicito, ha hecho una excelente inversión».
Una semana después, Y. C. envió un e-mail al autor diciéndole
textualmente: —«Sr. Isgró, usted no lo creerá: he leído sus libros Cómo desarrollar la Auto-Maestría y Cómo potenciar el Autodominio, apliqué la técnica de
visualización y ya he vendido mi inmueble. Gracias».
Un piloto de aviación recién graduado que precise ejercer un mayor
dominio de su habilidad de aterrizaje encuentra ayuda efectiva en la
visualización, imaginándose el proceso en forma perfecta. En poco tiempo
alcanzará un nivel de excelencia que le sorprenderá.
Bobby Fischer, en la década de los setenta del siglo XX, publicó un
excelente libro con el título Bobby Fischer enseña ajedrez;
en él explica cómo se ejercitó con la imaginación en perfeccionar sus técnicas,
las que le permitieron ganar el campeonato mundial y pasar del anonimato a ser
uno de los máximos exponentes del juego ciencia.
La imaginación como visión del espíritu canaliza el poder creativo del
universo mediante la percepción intuitiva; la génesis creadora reside en el
pensamiento y en las ideas que genera, en correspondencia con las leyes de
causa y efecto y polaridad, manifestando en la dimensión física lo creado en la
ecología mental.
Se ha dicho: —«Cuando la imaginación entra en conflicto con la voluntad,
casi siempre es aquella la que vence». Este aforismo no deja de tener su razón
de ser. Empero, quien debe subordinar a la imaginación para que coopere al
logro del objetivo es la voluntad. Es un trabajo de cooperación entre ambas.
Esto puede hacerse por medio de diversas técnicas; en primer lugar, dejando de
confrontar la imaginación con la voluntad, tomando esta el control, enunciando
por escrito la situación que, resolviéndola, vuelva a restablecer el equilibrio
original, o el objetivo que, una vez alcanzado, implique un cambio que vaya más
allá de la situación actual que se anhela transmutar.
La autosugestión contribuye a fortalecer tanto la voluntad como la
imaginación. Su procedimiento es muy sencillo. En estado de relajación se
realizan afirmaciones positivas sobre los resultados que se desean alcanzar,
las cuales programan la mente psiconsciente u ordenador mental, el cual,
oportunamente, facilita la ejecución de la acción respectiva sin esfuerzo
alguno. En la repetición reside la fuerza de esta técnica.
El objetivo, definido y enunciado por escrito, comienza a canalizar la
fuerza creativa interior hacia la realización del objetivo, proporcionando, en
forma inmediata, la emoción de la autoliberación y el sentimiento de la
autorrealización.
Escribir los objetivos encierra grandes secretos. Al pasar la idea de la
dimensión abstracta a la objetiva por la escritura, en su recorrido programa la
computadora mental, la cual, a nivel extrasensorial, realiza las conexiones e
interrelaciones pertinentes, comenzando a surgir coincidencias sorprendentes en
la manifestación de los resultados anhelados.
La imagen del objetivo funge de imán cuya fuerza de atracción comienza a
atraer, en forma automática, a los elementos coadyuvadores, neutralizando los
contrarios.
Es aquí donde entra en juego la visualización como herramienta creadora
de resultados, orientando la imaginación, la cual abre el cauce que la voluntad
sigue dócilmente.
La visualización es una acción de la voluntad; la persona, al querer
intensamente alcanzar determinados resultados o evitar ciertas consecuencias,
la activa conjuntamente con otras facultades espirituales que el ser humano
posee, como son: la proyección espiritual, soporte de la imaginación para
percibir la visión del espíritu emancipado de la materia, la cual transfiere a
la conciencia objetiva como intuición; además, la inspiración de los guías y
afines espirituales que brindan su apoyo.
Recordar los éxitos pasados es una variante de la visualización que
imanta el logro de otros análogos; allí reside la importancia de la gratitud
por las cosas que se poseen; lo que se agradece se recrea. Es importante,
también, dar las gracias al Creador Universal como si los resultados en curso
hubiesen sido ya alcanzados. Es una técnica efectiva.
La visualización implica concentración en los resultados positivos y en
lo que se centra la atención se expande la conciencia, activando la fuerza
psicocinética que atrae a los elementos coadyuvantes.
Al visualizar, es preciso hacerlo sin forzar el resultado y sin
involucrar canal alguno de manifestación, por cuanto la inteligencia infinita
conoce cuál es el más indicado, en el momento oportuno, en armonía con todos,
dejando que la mente psiconsciente se haga cargo de su realización, actuando
con desapego como si el resultado hubiese sido ya alcanzado.
Es necesario actuar con calma imperturbable y serenidad para activar los
poderes creadores de la mente y conservar la lucidez mental, así como aplicar
el uso de afirmaciones positivas o la autosugestión para afianzarlas en la
mente psiconsciente, entrenándose, diariamente, en la relajación profunda y la
visualización creativa.
La imaginación permite percibir el plan de vida que la inteligencia
infinita tiene para cada quien, en un momento dado y oportunamente.
Es preciso conducir la propia existencia en base a objetivos claramente
definidos y elevados a corto, mediano y largo plazo; hay que aspirar a las
grandes realizaciones sin límites de ninguna naturaleza, ya que la imaginación
bien utilizada y pensando en posibilidades abre caminos inexplorados y es
posible alcanzar todas las metas, por muy lejanas que pudiesen ahora parecer,
si se persiste con suficiente determinación y tiempo, negándose a abandonar
cuando las cosas se ponen menos fáciles, en cuyo instante se entra en posesión
de la verdadera potencia interior. Es en ese instante en que se tiene la
tentación de abandonar cuando se está más cerca de alcanzar los resultados
apetecidos. La fuerza creativa busca una vía de salida, siempre; si le negamos
la posibilidad de retroceder abandonando el plan, ella avanzará, siguiendo
adelante, encontrando el camino hacia la meta y por sí sola la encontrará, por
cuanto es creativa y la programación de los objetivos le sirve de instrumento
orientador de lo que debe lograr y lo logra.
Piensa en grande, de la misma manera que la inteligencia infinita pensó
en grande para ti. Acepta el inmenso poder que existe en ti y el plan universal
que te destinó a las grandes realizaciones. ¿Por qué aceptar menos de lo que la
vida te tiene reservado? Tienes libre albedrío otorgado por el Creador
Universal y el poder de elección en tus manos.
Adelante.
Capítulo XIII
LA VERDADERA FELICIDAD
¿Qué es la felicidad? ¿Cómo cultivarla y obtenerla? ¿Es un fin en sí
misma o un medio indicativo de un estado interior de la mente? ¿Hay que
perseguir la felicidad o simplemente realizar las cosas que la otorgan? ¿Se
encuentra una vez alcanzado el logro o durante todo el proceso, es decir, en el
camino que conduce a la meta?
Es evidente que la felicidad es un estado interior de la mente que, dada
la polaridad en que puede manifestarse, puede ser positiva, es decir, con
carácter de dicha y bienestar, o lo contrario.
La felicidad no tiene nada que ver con las condiciones exteriores que,
dependiendo de la persona que las observe, pueden significar una oportunidad o
un motivo de insatisfacción.
Al margen del entorno y de la actitud con que se afronte, en las mejores
condiciones una persona con actitud negativa dejará de observar la oportunidad
que la vida le brinda, mientras que otra con mentalidad positiva, afrontando
las eventuales situaciones adversas y asumiendo el reto que implica
resolverlas, aprovecha los beneficios inherentes.
Es cuestión de actitud y de aptitud simultáneamente. La primera es el
enfoque con que se afronta la situación. La segunda, la capacidad de
comprenderla, viendo más allá de las apariencias.
Es preciso desarrollar una comprensión más amplia de la vida y de las
leyes que la rigen; con lo cual se posee la visión suficiente para ubicar en su
verdadera dimensión cualquier situación que se afronta determinando el qué, el
cómo, el cuándo, el dónde, el quién, el cuánto y el porqué.
Cada una de estas preguntas permite obtener la respuesta precisa y
adecuada a la solución de la situación o al logro del objetivo correspondiente
que, aunado a la actitud correcta de afrontarla positivamente, asumiendo el
reto —con expectativas positivas— de lograr los resultados inherentes, en ese
mismo instante se comienza a experimentar un estado de emoción y felicidad
capaz de encender los motores de la voluntad y del mecanismo creador de la
mente, generando la motivación, el entusiasmo, la intuición, la inspiración, la
percepción extrasensorial, la fuerza psicocinética y la creatividad, entre
otros elementos, que entran en acción coadyuvante en forma inmediata.
¿Dónde se encuentra la verdadera felicidad, en el momento de alcanzar la
meta o durante todo el proceso, desde el instante de dar el primer paso?
¿Dónde reside el placer de comer una fruta: mientras se come o después
de haberla comido?
Una vez comida, queda la satisfacción de haberlo hecho y el alimento que
ella implica constituye la fuente energética para el organismo durante algún
tiempo. Empero, el verdadero placer se encuentra en el acto de saborearla, es
decir, en el proceso de comerla.
Por ejemplo, en el proceso de alcanzar cierto grado de riqueza, la felicidad no se encuentra en el momento en que se llega a la meta, sino en todos los actos realizados previamente, comprendidos entre el primer paso y los novecientos noventa y nueve restantes.
Todo el trabajo desplegado y el servicio prestado, así como las
expectativas positivas desplegadas, las emociones experimentadas, las ilusiones
vividas, la felicidad brindada a otras personas, las muestras de generosidad y
bondad brindadas y las sonrisas otorgadas como muestra de aprecio y afecto, y
aun aquellos aspectos menos agradables del acontecer existencial —ya que no
existe el dulce sin el amargo—, constituyen los momentos felices, día a día; la
satisfacción disfrutada al final de la jornada cuando el cuerpo cae en un
profundo y reparador sueño; al repasar, en la noche, los hechos del día y ver
que se ha cumplido con el propio deber, con los compromisos y que otras
personas lo han hecho con cada quien. La ayuda y el consejo recibidos por
personas amigas para lograr el equilibrio y la armonía en el proceso que se
desarrolla entre la siembra de la semilla y la cosecha del fruto son momentos
inolvidables.
Las pruebas que se afrontan y el esfuerzo extra requerido para
superarlas con éxito calibran el propio temple y permiten forjar la maestría
del ser.
Al final, ese grado de adversidad que más a fondo exige a cada ser,
probando su capacidad de resistencia y fortaleza para triunfar, es, al mismo
tiempo, el que brinda la oportunidad de prestar un servicio efectivo y valioso,
cosechando el salario cósmico y la respectiva experiencia que le prepara para
retos de mayor envergadura. Allí reside la verdadera felicidad, cuyo recuerdo
sigue emocionando en el tiempo.
Un líder generalmente experimenta la mayor suma de felicidad mientras
dura el mandato que le otorga el poder de dirigir a su grupo y no al final del
mandato, que más bien le causa la aprehensión de tener que dejarlo; razón por
la cual son tantos los que se eternizan en determinadas funciones,
resistiéndose innecesariamente a dejar el paso libre a las nuevas generaciones
y así poder acceder a funciones de mayor relevancia o, simplemente, pasar a la
nueva fase de acuerdo a las inquietudes de los tiempos.
Un industrial exitoso, con fortuna considerable, sigue yendo a su
oficina a los 80 o noventa años, lo cual hace no por interés económico, sino
por el placer de participar en el juego del poder, cuyas actividades inherentes
permiten conservar el sentido de la propia importancia, otorgándole un motivo
de vida.
Cierta señora de la sociedad caraqueña, de óptimo nivel económico, hace
algunos años llamó a su sobrino, entonces director de un importante grupo
financiero, pidiéndole que le consiguiese algo que hacer, durante medio día, ad honorem, en un centro público de salud de Caracas,
buscando la manera de sentirse útil al entrar en contacto con otros seres
humanos y servirles. En ese proceso de participar en el juego de la vida y
asumir una función de servicio en el engranaje cósmico, al margen de lo grande
o pequeño que sea, de acuerdo a la propia aptitud, reside la felicidad.
En amar y compartir momentos de éxtasis; en el amor brindado a un niño o
a un anciano, a una flor o a una mascota y recibir las recíprocas muestras
afectivas en una sonrisa, en el movimiento de la cola de un perro, en las
vibraciones silenciosas de la flor que devuelve la muestra de amor al
contemplarla extasiado, admirando su belleza, la cual imperceptiblemente se
muestra más radiante de felicidad, como si fuese una sonrisa devuelta, por
cuanto también es sensible a las atenciones y muestras de cariño; está,
también, en la mirada atenta del Creador Universal quien, viendo al ser, su
criatura —o emanación de su propio ser—, —hijo o hija—, realizando la cuota que
le fuera asignada en los planes de la Gran Obra o la asumida libremente, le
envía, por acción de la ley cósmica, efluvios de amor, armonía, fortaleza y luz
que le dinamizan, como pago del salario cósmico, que le facultan para la etapa
siguiente y que el ser percibe en su conciencia intuitiva como un sentimiento
de felicidad por el deber cumplido o de cualquier otro valor universal.
Ahí reside el secreto de la verdadera felicidad: es el sentimiento
expresado en la propia conciencia mediante la práctica de una virtud
determinada, en correspondencia con el equivalente valor universal. Es la voz
del Creador Universal, Juez Supremo, comunicando el veredicto y percibido como
un sentimiento de lo justo, de lo bello, de lo bueno, de la armonía, del orden,
del equilibrio y del equivalente a los demás valores, y de acuerdo a su
intensidad se refleja el respectivo grado de felicidad o de insatisfacción.
Por eso la felicidad es un termómetro: indica el grado de manifestación
positiva del valor universal practicado como virtud.
La meta alcanzada representa la obtención del salario cósmico, es decir,
el capital integral necesario para realizar la siguiente etapa. Sin duda existe
satisfacción en los logros alcanzados. Empero, en el acto de alcanzar la meta
se pasa ya a la inactividad, y en esta no existe felicidad, salvo en los
intervalos en que se preparan los objetivos y planes del nuevo proyecto o etapa
existencial.
En la fase culminada, la verdadera felicidad se disfrutó en el día a
día, en las luchas y pruebas superadas, en contemplar la sonrisa del niño
cuando en la noche, cansado el cuerpo de la dura faena, se encuentra cada quien
con el hijo o la hija, que corre a sus brazos diciéndole con emoción:
—«¡Papá!», «¡Mamá!».
La felicidad se goza ahora, en este momento, cuando con los propios
actos se proporcionan momentos felices a los demás, por cuanto se recibe
multiplicado lo mismo que se da. Acción-reacción, causa y efecto, siembra y
recogida.
Se experimenta en el instante en que se expresa gratitud al universo, a
la vida, al Creador Universal por estar aquí, sea cual fuere la condición
presente; el agradecimiento por lo que se es, por lo que se tiene y por lo que
se representa, como un instante de la eternidad que constituye la eternidad
misma, al igual que una gota del mar representa al océano mismo. Todo momento
actual tiende a ir hacia una condición mejor por la Ley Cósmica. La expresión
de gratitud denota un estado de felicidad interior y la actitud positiva frente
a la vida y a las circunstancias, y por ende, por la ley de atracción, genera
nuevas condiciones por las cuales estar agradecidos.
Es preciso anticipar las gracias por aquellas nuevas cosas que se
anhelan alcanzar o resolver, como si ya hubiesen sido logradas o resueltas, lo
cual canaliza en forma creativa las propias energías, activando la ley de
atracción, que atrae a los elementos equivalentes a su manifestación oportuna.
Si se puede sentir el resultado como si ya se poseyese, entonces está hecho. La
actitud mental correcta es: —«Lo que Alá —el Creador— desea; nada se le
asemeja». Constituye el desapego al estilo sufí, en armonía con la justicia
divina, con todos y con el Todo. Es preciso repetirlo varias veces: —«Lo que
Alá —el Creador— desea; nada se le asemeja», hasta compenetrarse
—intuitivamente— del sentido de la justicia y de la acción correcta; acto
seguido emergerá una fuerza interior capaz de inducir a cada quien a resolver
cualquier situación, experimentando, paralelamente, sosiego y paz mental: la
clave esencial de la propia fortaleza.
Se requiere actuar en consecuencia, con expectación positiva, por
cuanto, al final, cada quien recibe lo que espera.
Es cada día de la existencia, a través de las propias obras, cuando
experimentamos la verdadera felicidad. Al final de la existencia, en la meta
culminante, lo que queda es la conciencia tranquila del deber cumplido y la
experiencia de la felicidad vivida, cuyos estados de conciencia alcanzados
desarrollan las propias aptitudes para realizar obras de mayor jerarquía y
engrandecer la propia capacidad de dar y recibir.
Se requiere trazar la ruta entre la siembra y la recogida para gozar de
las oportunidades en el día a día, casi siempre envueltos bajo las apariencias
de adversidad o casos por resolver, donde, afrontando el propio deber y
asumiendo la propia responsabilidad, se brinda el servicio respectivo,
experimentando las respectivas alegrías y los momentos de felicidad, en un
eterno presente que siempre conduce a un más allá.
En el acto de asumir los propios deberes se experimenta un gran
bienestar, por cuanto entramos en la armonía y el orden cósmicos, y toda la
potencia creadora del Universo se activa para brindar su apoyo en la
realización de la obra.
Así como el termómetro de un acondicionador de aire regula la
temperatura en el grado deseado, sin importar las condiciones climáticas
exteriores, de la misma manera debe regularse el termómetro de la felicidad, en
la mente psiconsciente, en el grado óptimo anhelado, con lo cual, sean cuales
fueren las condiciones del mundo exterior, se conserva, en forma inalterable,
la fortaleza, la calma, la serenidad, la templanza, la impasibilidad, la
prudencia, el sentido de la justicia y de la medida, que reflejarán el grado de
la autoestima, de la autoimagen y del autoconcepto, equivalentes al nivel de
felicidad interior, y por la ley cósmica de la atracción, según la calidad de
lo que se tiene adentro, se toma afuera.
En la eterna y continuada vida, mediante la pluralidad de existencias,
en la inmensidad de mundos habitados en que toca vivir, oportunamente, en el
eterno presente, existen incontables páginas en blanco en espera de que cada
quien escriba los gloriosos hechos productores de la verdadera felicidad.
Es preciso recordar que solamente las posesiones genuinas otorgan
felicidad; las otras, llámense como se llamen: bienes, amor o poder, como lo
daba a entender Salomón, solo Dios sabe en qué se convertirán. Únicamente el
cumplimiento de la Ley Cósmica, en todas sus vertientes, permite experimentar
el sentimiento de la verdadera felicidad.
Adelante.
Capítulo XIV
SER COMO EL VIENTO
El viento es producido, fundamentalmente, por diferencias de temperatura
entre dos masas de aire, que determinan sus respectivos
movimientos de sitio y altitud, permitiendo la adaptación de cada masa de aire
de acuerdo a las nuevas realidades y ubicando a cada una según su grado de
temperatura, formando parte del movimiento universal que perpetúa la renovación
de la vida y la evolución en todos los ámbitos de la naturaleza.
Igual ocurre en el ser humano: las diferentes circunstancias que se
afrontan, su grado de comprensión y actitud frente a la vida y a las
situaciones, su nivel evolutivo o suma existencial hasta ese momento, por la
ley de la afinidad cósmica y la compensación decretada por la ley de la
justicia, en igualdad frente a la ley y dentro de ella, cada persona se va
reubicando constantemente, ejerciendo su poder de elección y libre albedrío en
la asunción de responsabilidades y cuota de participación en la realización de
la Gran Obra, de acuerdo a los planes trazados por el Creador Universal.
Ser como el viento:
1. Eterno, tal como es el espíritu inmortal que anima
al ser humano y a cada ser de los tres reinos naturales, en la pluralidad de
existencias y de mundos habitados dentro del infinito universo en continua
expansión.
2. Inasible, como medio de defensa frente al entorno,
que, al igual que el inmortal espíritu, cada ser es indestructible, con eterna
vida.
3. Fluente a través del servicio. Las mismas condiciones del
entorno, de acuerdo con las inquietudes de los tiempos, utilizarán a cada quien
allí donde, precisamente, pueda ser más útil su concurso, que suele ser, casi
siempre, en el mismo lugar en que se encuentra.
4. Vivificador, aportando regocijo y
bienestar reconfortantes para restablecer el equilibrio vital.
5. Fluir sin apegarse a ningún sitio,
circunstancia o persona, avanzando constantemente, renovándose y cargándose con los aromas de
los caminos cuyas esencias saben captar los más experimentados, no pasándoles
desapercibido el largo paso del tiempo. Quien lleva mucho tiempo recorriendo el
camino sabe cuándo el otro viajero viene desde muy lejos por su faz luminosa,
por sus músculos relajados, por su andar pausado y su mirada fija en la meta
suprema, en unión perfecta con la fuente, por cuanto la Rueda, el caminante y
el camino son la misma cosa y en cualquier lugar siempre se encuentran en el
centro del universo y todo gira a su alrededor, en armónico movimiento en forma
de espiral ascendente hasta el infinito, y siempre encontrará un más allá.
6. Ser un instrumento de la vida para que el propio servicio
sea utilizado de acuerdo a las necesidades del momento. Según la forma en que
enfile las velas un navegante u otro, el mismo viento les conduce a lugares
diferentes y a su respectivo destino; lo que cuenta no es tanto la dirección
que trae, sino el destino que cada quien eligió y la disposición de su actitud
y las expectativas positivas.
7. Cooperante en todas las realizaciones de la
naturaleza: conduce su aporte al lugar propicio para que la zona respectiva sea
vivificada con su acción. Transporta las simientes que habrán de perpetuar la
vida en lugares distintos a sus propios orígenes.
8. Adaptarse a las circunstancias y perdurar en el tiempo, de
acuerdo a la ley del cambio.
9. Purificar los ambientes por donde se camina, con la
propia aura de paz.
10. Cargarse de energía, realizando ejercicios de
respiración profunda, vigorizando el cuerpo y la mente, potenciando el propio
magnetismo personal, otorgándole ligereza de movimiento al cuerpo, expresión
relajada a la cara y tono vibrante a la voz.
11. Realizar toda la labor con amor, buen humor y
disfrutar de la propia condición. Dando desinteresada y generosamente.
Recibiendo, automáticamente, por la ley de compensación, valor por valor.
12. Siendo suave en los modales, se refleja el propio poder
interior. Hay que mantenerse en la polaridad positiva para ser un factor
constructivo en el propio entorno.
13. Aplicando la justicia en todos los actos, se experimenta la
verdadera felicidad. Por encima del hombre se encuentra la naturaleza y el
Supremo Artífice, con su Ley Cósmica, cuyos alcances y acciones pedagógicas y
coactivas son constantes. Cada quien cosecha lo que siembra; esa es la esencia
de la ley de causa y efecto.
14. Fluir serenamente activa los poderes
creadores de la mente.
15. Libre y de buenas costumbres, como los antiguos y
modernos «constructores»: los primeros, operativos en el arte; y los segundos,
filósofos reflexivos en el estudio de todas las ciencias, pero, en conjunto,
practicantes de todas las virtudes en análoga correspondencia con los valores
universales.
16. Escudriñar hasta lo más recóndito cada cosa antepuesta a la
propia atención para desentrañar su verdad inherente.
17. Abrir nuevas rutas en las dieciocho
direcciones de la rosa de los vientos. Para ser viento es preciso recorrer
caminos. Descubre los atributos divinos dentro de tu ser y aprovecha su
incesante fluir, en conexión con la Fuente Universal.
Adelante.
Capítulo XV
MÉTODOS PARA AFRONTAR
LAS PRUEBAS EXISTENCIALES
—«Puedes si crees que puedes».
Norman Vincent Peale
—«Ten fe en la habilidad que Dios posee de regir el universo
inteligentemente. Cuando necesites más valor del que crees tener, eleva tu
pensamiento pidiendo ese valor».
Dora Albert
Recuerda estos principios efectivos:
I. Aquiétate y relájate: Una mente tranquila genera poder. Tú puedes tener confianza. Afirma aquí y ahora, diez veces: «Puedo resolver bien esta situación; voy a resolver bien esta situación».
II. En el momento en que
afrontas la situación, asumiendo tu responsabilidad inherente, fuerzas
positivas comienzan a actuar generándote ideas y poder suficiente para
solucionarla.
III. Toma, como ya fue dicho, una hoja de papel y escribe todo lo que precisa solución. Reseña la realidad fielmente. Si la mente conoce la magnitud de la situación, generará el poder suficiente para resolverla.
IV. Las situaciones plasmadas
en el papel se dominan mejor, pues se redimensionan a su realidad objetiva. En
el momento de hacerlo, comienzas tú a controlar la situación.
V. Divide cada caso en sus
partes más pequeñas y jerarquiza cada paso por su orden de prioridad.
VI. Busca todas las probables
soluciones y selecciona la que es más viable.
VII. Ataca una cosa a la vez por
su orden prioritario. Tú puedes resolver todo si abordas un caso a la vez.
VIII. Dale tiempo a tu mente
psiconsciente para que te aporte las intuiciones e inspiraciones que te
permitirán resolver el qué, el cómo, el cuándo, el dónde, el quién, el cuánto y
el porqué.
IX. Da las gracias al Creador
Universal porque ya la situación está resuelta, por la Ley Cósmica y en armonía
con todos.
X. Toda necesidad o situación
por resolver que se afronte genera, automáticamente, un poder equivalente y
suficiente capaz de resolver la situación.
XI. Las situaciones por
resolver son la fuente del propio poder. Para que pueda expresarse en
determinado grado el poder potencialmente infinito que se anida en tu interior,
es preciso que se tengan necesidades y situaciones por resolver. Si hay
necesidad, hay poder. Es la ley.
XII. Recuerda, lo peor jamás
sucede. Lo que realmente llegare a ocurrir, cuando lo afrontas cara a cara,
sientes emerger el poder interior que te da fuerzas equivalentes y suficientes
para resolverlo con éxito.
XIII. La clave es: afronta con
valor cualquier situación que te competa. Tú puedes resolver todo, con la ayuda
de Dios, siempre.
XIV. Para casos poco fáciles, o
cada vez que tú quieras generar un gran poder realizador, relajante, creativo y
sosegador, repite mil veces —o más— al día el nombre del Creador Universal: ELOÍ, ALÁ, JEHOVÁ, YAHVÉ, DIOS, YO SOY, o el que tú
quieras. Es una técnica espiritual poderosa, de gran efectividad. Descentra la
atención de lo que preocupa, abstrayendo a cada quien de la realidad objetiva.
Permite, a la vez, conectar con la fuente de luz, del poder, de la sabiduría,
de la justicia, de la compensación, del perdón y del amor, activando,
positivamente, los poderes creadores de la mente.
Cuando se presenta la situación por resolver, simultáneamente se
experimenta la fuerza suficiente para afrontarla.
Generalmente, al tenerla cara a cara, esta se observa en su verdadera
dimensión y suele ser más controlable de lo que se imaginaba. Jamás temas nada
antes de que ocurra. Podría dejar de hacerlo y, si lo hiciese, afronta el caso
con valor.
El mecanismo protector de la propia vida va activando poderosas fuerzas en los momentos previos en que se hace necesario afrontar situaciones difíciles. La propia persona se sorprende de poseer los relevantes recursos interiores que las circunstancias revelan.
Cuando llegue el momento oportuno, aborda la solución de todo lo que sea
preciso. Antes de eso, permanece imperturbable, tomando todas las previsiones
que el caso amerite.
Recuerda siempre: en el momento de negarse a abandonar, se activa el
mecanismo del propio poder creador y las cosas comienzan a tomar su cauce,
resolviéndose fácilmente.
La regla de oro es la de jamás abandonar el juego a mitad de partido. Lo
ganes o no, sigue jugando. Hasta el último segundo nadie podrá cantar victoria
y muchos campeones se han erigido como tales en el último instante del partido.
Hasta ese momento, sigue jugando con desapego, viéndote en tu mente triunfante.
Adelante.
Capítulo XVI
UN MOMENTO OPORTUNO
Estos momentos son propicios para la interiorización, la meditación y la
planificación; sobre todo, para expresar gratitud y contar los propios dones.
GRATITUD:
1. En primer lugar, al Creador Universal: Él ha
inspirado, y seguirá haciéndolo por medio de los sentimientos en la propia
conciencia, la guía y la fortaleza suficientes para superar las pruebas
anteriores en diferentes grados.
2. A quienes, directa o indirectamente, han
colaborado en la realización de nuestros planes y objetivos; gracias a ellos hemos disfrutado de un creciente bienestar; en muchísimos
casos han vivido hace miles de años o en tiempos pretéritos, y aún siguen
beneficiándonos con el aporte generoso que han dado a la humanidad.
3. A la vida: por todas las cosas que se poseen,
recordando que, al dar las gracias por ellas y al revisualizarlas en la
pantalla mental, por la ley de atracción se atraen más y mejores cosas de
análoga condición. Anota, ahora, cien —o más— cosas por las cuales puedes dar
gracias a la vida.
CONEXIÓN
CON LA FUENTE UNIVERSAL: El poder se encuentra dentro. La interiorización, la
relajación, la concentración, la meditación, la trascendencia del ego y la
centralización de la propia atención en el Creador Universal, el constante
recuerdo de su nombre y la meditación en Él y sus atributos o valores
universales, constituyen la fuente esencial para expresar el poder creador y la
sabiduría, por medio de las intuiciones, las inspiraciones, las fuerzas de
empuje y las de bloqueo, que, oportunamente, regirán las propias acciones
diarias.
PERDONAR: Es esencial para la
autoliberación, evitando anclarse en el pasado; hay que seguir adelante.
Perdonar permite a la ley de la justicia universal compensar las deudas
kármicas entre los seres y a la ley de afinidad ordenar las propias vidas de
acuerdo al orden cósmico, en armonía con el Todo y con todos. Es necesario,
también, auto perdonarse y pagar los respectivos compromisos, de la
índole que fueren, única manera de auto liberarse.
SOLICITAR
EL PERDÓN o las disculpas: A toda persona a quien se haya ocasionado algún
perjuicio, conscientemente o no, en forma directa o indirecta; esto restablece
la armonía entre los seres y permite obtener los mejores resultados vitales en
todos los ámbitos de la vida. Si alguien no se encuentra presente, pedirle perdón mentalmente.
Promete, en silencio, pagar cualesquiera deudas a todos los seres a quienes
debas algo, de esta existencia o de vidas anteriores, en este o en futuros
ciclos existenciales. Para liberarse, es preciso pagar.
PLANIFICAR
EL FUTURO: El futuro precisa ser planificado estableciendo objetivos a corto,
mediano y largo plazo; todo se puede lograr; nada hay imposible para quien cree
y esté firmemente decidido —o decidida— a alcanzar su meta, si además se
prepara, da el primer paso y sigue incansablemente hasta obtener los resultados
anhelados. El poder de la decisión imanta resultados y por efectos de la resonancia magnética
hace vibrar el entorno en correspondencia con los propios objetivos, haciendo
surgir las coincidencias necesarias que coadyuvarán al logro apetecido.
LA
VERDAD: Es preciso ir por la vida con la verdad por delante, única manera de
afianzar la propia credibilidad.
LA
JUSTICIA: Guía de las propias acciones; es imposible alcanzar la propia felicidad
a costa de los demás.
LA
HUMILDAD: Fuerza aerodinámica que permite avanzar por la vida sin molestar a
nadie.
TOLERANCIA: En igual grado de la que
cada quien anhela para sí.
AMOR: Poder supremo del universo;
forjarse el propósito de cultivarlo en mayor grado.
REGLA DE ORO: Hacer a los demás lo mismo que se desearía en idénticas ocasiones; dejar de hacer aquello que no se desearía para sí.
TRANSMUTAR:
Los propios pensamientos y sintonizarlos con los valores universales de la
vida; los pensamientos crean las realidades; se es lo que se piensa. Centrar la
atención únicamente en la polaridad positiva opuesta a las cosas que se desean
transformar.
OPORTUNIDADES: Enfocar la mente en las
nuevas oportunidades; los problemas de la vida constituyen la fuente más
importante de nuevas oportunidades, de crecimiento y de riqueza integral.
ABUNDANCIA: Se vive en un universo
pleno de abundancia. Es preciso centrarse en esta y a través del servicio
efectivo cosechar la riqueza abundante que se anhela.
VISIÓN:
Principal característica del liderazgo; hay que estudiar a fondo todas las
corrientes de pensamiento que aporten un conocimiento profundo de la verdad
universal: Budismo zen, Sufismo, Taoísmo, Yoga, Teosofía, Filosofía,
Espiritismo, Parapsicología, ensayos universales, etcétera. Cada quien
cosechará éxitos en la magnitud de su visión. Este es un mundo de
oportunidades; hay mucho por hacer, es esencial construir un mundo mejor de
aquel que hemos recibido.
PAZ:
Cultivarla a nivel personal, primero; ser más amables, en nuestros
pensamientos, con las personas con quienes entramos en contacto o pensemos.
Allí comienza la paz, y por efectos de la resonancia magnética se expande al
propio entorno. Meditar, diariamente, por la paz, envolviendo el planeta tierra
en un círculo de luz.
CENTRAR
LA ATENCIÓN: En los resultados que se desean obtener en un lapso determinado de
tiempo. Las crisis son fuentes de las mejores oportunidades.
OBJETIVOS:
Escribirlos y jerarquizarlos por su orden de importancia. Se tiene el poder
suficiente para realizarlos siempre y cuando se aborden uno a uno. En su
escritura reside un poderoso secreto que asombrará a quienes lo pongan en
práctica.
SERENIDAD: Es la expresión máxima del
poder personal y del dominio de sí; permite alcanzar el control total sobre
todas las circunstancias de la propia vida.
DONES: ¿Conoces tus dones o
aptitudes? Constituyen tus fortalezas esenciales para optimizar los resultados
en todos los ámbitos de la vida. Cuenta tus dones, escríbelos; optimízalos.
NECESIDADES: Orientan el sentido y
dirección de la propia vida. Cada necesidad genera el poder creador
potencialmente infinito para alcanzar su propia autosatisfacción.
ACEPTACIÓN:
Aceptar la propia realidad; este es el mundo y la vida que poseemos; ¿deseamos
algo mejor? Está en las manos de cada quien lograrlo. La mejor manera de
mejorar el planeta tierra es la de mejorarse, cada quien, a sí mismo. Manos a la obra.
Adelante.
Capítulo XVII
TOMAR LAS RIENDAS DE LA VIDA
EN LAS PROPIAS MANOS
Al inicio de cada año, o ahora, si aún no lo has hecho, es preciso
programar los objetivos del ciclo que empieza; es una fase en alto grado
creativa.
El aislamiento durante algunas horas en un lugar tranquilo,
armonizándose y elevando el pensamiento hacia el Creador Universal en busca de
inspiración, iluminación y guía, ofreciéndole el propio servicio para que
utilice a cada quien donde Él crea que mejor puede ser útil a la humanidad y a
su propio progreso evolutivo.
Acepta cooperar con el Universo. ¿Sabes lo que eso significa? Que
siempre se tendrá trabajo y suficiente provisión cósmica. Es preciso aplicar,
en cada acto, los valores universales de la justicia, la fortaleza, la
templanza, la prudencia y la belleza, entre otros, y mucho amor. Además:
trabajo, estudio, servicio, etc.; dar, dar, dar; mientras más, en igual grado
se recibe: el salario cósmico.
Retroalimenta los resultados del año anterior. ¿Cuántas de tus metas
lograste? ¿Fueron suficientemente ambiciosas y exigentes? Las que quedaron
pendientes deben encabezar la lista de los objetivos a programar para el nuevo
ciclo.
Ahora, anota todas las cosas que, en tu vida personal y familiar, en el
trabajo, en los estudios, en los hobbies y en otras
áreas inherentes, anhelas lograr en los siguientes doce meses. Descríbelas sin
establecer críticas ni limitaciones algunas. Profundiza en tu nivel creativo,
relajándote mejor y pensando en posibilidades.
Jerarquiza los objetivos que has establecido por su orden de prioridad.
Enuncia, por escrito, cada uno con el infinitivo del verbo que corresponda; por
ejemplo: comprar una casa o piso de "x" características en; adquirir
un coche marca "X"; estudiar un curso de; instalar una empresa propia
de, antes de "x" fecha; alcanzar un determinado nivel de ingresos,
etcétera. Tú sabes lo que quieres. Anótalos para darle carácter de permanencia
a tus objetivos y de esta manera programar tu ordenador mental con los resultados
inherentes que es preciso alcanzar. Deja de autolimitarte. Piensa en el ideal
que el Creador Universal se forjó de ti en el acto de la emanación a la vida
consciente de tu inmortal y eterno espíritu. Él programó un Universo "en
Grande y perfecto" y te dotó de un poder "potencialmente"
infinito para que tú cooperes, con la asunción de tus objetivos, en la
realización de la Gran Obra.
Empero, habiéndote otorgado el don del libre albedrío, eres tú quien
elige el grado de realización en que aspiras autorrealizarte y la mayor rapidez
en que anhelas alcanzar la auto-maestría para poder asumir nuevos retos
evolutivos en la creación en expansión del Universo.
—«Toma lo que quieras y paga el precio»—, solía decir Ralph Waldo
Emerson. Siempre hay que pagarlo, en: tiempo, dedicación, esfuerzo, dinero,
etcétera.
Ahora: escribe el costo de todo lo que quieres realizar en los próximos
doce meses. Igualmente, en forma exacta, detalla tu presupuesto, cubriendo los
gastos, sin dejar ninguno de lado. Es preciso conocer con exactitud las
necesidades reales que deben ser cubiertas a partir del año que empieza más el
costo de los objetivos nuevos. ¿Cuál es el total? La mente psiconsciente es
capaz de realizar cualquier objetivo siempre y cuando se programe con el logro
exacto que debe ser alcanzado. Este es el gran secreto.
Es preciso conocer con exactitud la cantidad de dinero que,
"llueva, truene o relampaguee", debes ganar el próximo año.
Escríbela.
El ser humano está equipado con un mecanismo cósmico-motivacional capaz
de generar el poder suficiente para permitirle la satisfacción de todas
aquellas necesidades genuinas que afronta y el logro de los resultados
asumidos, y, en el mismo grado de manifestación, se autoexpresa,
automáticamente, el poder creativo realizador, complementado con percepciones
intuitivas e inspirativas, fuerzas de empuje o inhibidoras, para sincronizarle
con el engranaje universal, que permite a cada quien estar en el lugar correcto,
en el momento oportuno, haciendo la cosa adecuada y correcta.
La clave esencial es: tomar decisiones efectivas y poner manos a la
obra, de manera que el Universo sepa que se puede contar con dicha cooperación.
Toda oferta de servicio —o de un bien— crea su propia demanda y viceversa, de
acuerdo a la ley de Say. Entonces, comienzan a ser utilizados los propios
servicios, surgiendo las coincidencias, y los recursos, oportunamente, de donde
menos se piensa. Las cosas se logran, casi siempre, con mayor facilidad de lo
que se piensa. Es preciso pensar en posibilidades y actuar con expectativas
positivas. Henry Ford, con profunda visión, afirmó: —«Elige los objetivos, la
naturaleza de las cosas se hará cargo de su realización».
Mientras más elevadas sean las necesidades por satisfacer y de mayor
envergadura los objetivos por lograr, en igual grado se expresa el poder
creador, por cuanto se dispone de todo el que sea requerido, en cada caso, con
una condición: que se quiera asumir el compromiso, afrontando, decididamente,
cada situación, sin evasión y sin abandonar cuando las cosas presentan su
aspecto menos favorable, instante en que se activa el propio poder y las
circunstancias suelen mudar de aspecto, resolviéndose bien las cosas. Es una
ley cósmica que es preciso utilizar en un mejor nivel.
Si existen verdaderas necesidades y objetivos exigentes y realistas, que
impliquen un reto o desafío a la propia capacidad creativa, siempre se
expresará el poder suficiente para su satisfacción y realización.
¿Cuáles son tus fortalezas, habilidades y conocimientos? Haz una lista y
selecciona el área en la cual te sientes a gusto para vender bienes o servicios
de calidad. Allí se encuentra la oportunidad de mejorar tu nivel de vida.
¿Cuáles son tus puntos menos fuertes? Transmútalos en su polaridad
positiva, abordándolos uno a uno.
Ya conoces lo que necesitas. Ahora es preciso planificar el cómo
hacerlo, implementando las estrategias y tácticas adecuadas a la consecución
del logro.
En la determinación del cómo ayuda el poder de la mente psiconsciente
mediante las intuiciones e inspiraciones oportunas, aportando la visión
certera. Conocido el qué hacer y el cómo hacerlo, es preciso pasar a la acción
firme, suficiente y sostenida, con fe en los resultados, visualizándolos como
si ya hubiesen sido alcanzados, con total desapego.
Hay que acostumbrarse a disfrutar la realización de los objetivos,
relajándose diariamente, cultivando una mente serena, llena de paz y armonía
interior. La calma y la tranquilidad son fuente de poder. Avanza impasible e
imperturbable por la senda del éxito emulando a la naturaleza, es decir,
trabaja en silencio.
Las claves: Saber, querer, osar y callar,
encontrándole el sentido trascendente a la vida.
Adelante.
Capítulo XVIII
LA CONEXIÓN CON LA FUENTE
PLAN DE
ACTUACIÓN:
1. Entro en conexión espiritual con
el Creador Universal, aquí y ahora. (Tres veces).
2. Ahora estoy, ya, en conexión
espiritual con el Creador Universal, aquí y ahora. (Tres veces).
3. Tengo conciencia de mi unidad
perfecta con el Creador Universal. (Una vez).
4. Percibo las cosas que debo
resolver en su correcto orden de prioridad, a corto, mediano y largo plazo, y
lo anoto por escrito.
5. Actúo sosegadamente, siempre.
Puedo resolver bien todo lo que me compete.
6. Percibo, claramente, la solución
efectiva en todo.
7. Tengo total dominio sobre todas
las circunstancias de mi vida, a nivel físico, mental y espiritual, en todas
las vertientes de mi vida.
8. Dejo que la sabiduría de los
valores universales guíe cada una de mis decisiones y todos mis pensamientos,
sentimientos, palabras y actos.
ACERCA
DEL AUTOR
Abogado,
escritor y conferenciante internacional. Posee una especialización en Derecho
Corporativo y un Diplomado sobre: Programa Avanzado de Gerencia, con la
Universidad Metropolitana, de Venezuela.
Nació
en Pace del Mela, Provincia de Messina, Italia, el 16 de junio de 1947, donde
estuvo hasta los doce años y medio; desde entonces vive en Venezuela, aunque ha
vivido en España, a partir del año 2002, diversos períodos, con su familia.
Ha
incursionado en las diferentes corrientes filosófico-espirituales en la
búsqueda de la verdad universal y del sentido de la vida.
Desde
1969 ha dictado numerosas conferencias sobre filosofía del éxito, Crecimiento
Personal y Valores Universales y ha mantenido columnas periodísticas en
importantes Diarios.
Ha
dictado un gran número de cursos sobre Gerencia y Liderazgo, Técnicas
profesionales de cierre de ventas, Marketing Inmobiliario y Contratos.
Su
Taller “Auto-Maestría”, -Self Mastery- y su libro Auto-Maestría, Self Mastery,
han modelado la vida de un sinnúmero de personas.
Sus
libros “Cómo Potenciar el Autodominio” y “Todo tiene solución, -El arte de
resolver situaciones”, se han convertido en libros de cabecera y suelen ser
recomendados por Psicólogos a sus pacientes.
Es
creador de un importante seminario sobre Parapsicología, cuyas enseñanzas ha
impartido a grupos selectos.
Durante
muchos años se desempeñó exitosamente como Corredor de Seguros y en la Gestión
Inmobiliaria, manteniendo un reconocido liderazgo durante muchos años.
Ha
organizado importantes eventos de ajedrez combinados con conferencias exaltando
los valores patrios y universales. Cabe destacar, en 1990, el Primer Festival
Nacional, Unidos por la Paz, “Copa Simón Bolívar”, el cual fue premiado por la
Federación Venezolana de Ajedrez como el mejor evento de ese año.
Entre
los años 1975-80 se dedicó, como hobby, a la aviación civil.
Su
biblioteca ha llegado a tener más de 14.000 volúmenes selectos en todas las
áreas de su interés, de la cual conserva una selección que incluye las obras de
su mayor interés.
Se
interesa de manera especial por el conocimiento del Ser Universal y los valores
que constituyen sus atributos y leyes universales, cuyo conocimiento podría
definirse como la verdad universal.
Comprende
que la percepción de esta verdad universal en la conciencia del ser permite
darse cuenta de cuál es la propia misión de vida en cada etapa evolutiva, en el
eterno presente y permite cooperar con mayor efectividad en los planes del Gran
Arquitecto del Universo.
Se
interesa por el estudio y el desarrollo de todas las facultades del espíritu –y
las potencialidades de la personalidad que les son inherentes- enmarcados en un
contexto global y desde una perspectiva universal.
Practica
una espiritualidad directa centrada en el Ser Universal y la meditación en sus
atributos o valores universales como práctica efectiva para alcanzar un mayor
grado de iluminación en la conciencia y los más elevados niveles de percepción
y comprensión de la realidad universal en el eterno presente.
Actualmente,
además del ejercicio del Derecho, se dedica a escribir, dictar seminarios y
conferencias; realiza trabajos de investigación y divulgación sobre la temática
de sus libros, y, ocasionalmente, atiende invitaciones a programas de radio y
televisión.
OBRAS DEL AUTOR:
1. AUTO-MAESTRÍA,
– Self Mastery, o, El Arte de la Prudencia
2. CÓMO
POTENCIAR EL AUTODOMINIO, o, La Templanza
3. SEMILLAS DEL
ÉXITO, -Cómo alcanzar el éxito que anhelas.
4. TODO TIENE
SOLUCIÓN. -El arte de resolver situaciones.
5. CORAJE, o La Fortaleza, -El valor de vivir con ética.
6. VIVIR EN
DIOS, -La conexión espiritual con la Divinidad.
7. LA ETERNA
LUZ, -Cincuenta y dos monólogos y meditaciones esenciales
8. EL CIERRE DE
VENTAS, o, El arte de la negociación efectiva.
9. EL MAGO
BLANCO, -Diálogos entre Hidalgo y Escudero sobre lo humano y lo divino.
10.
LA MENTE ENFOCADA, -Meditación Diaria
11.
EL RETORNO A LA NATURA, -Ensayos y poesías de
juventud
12.
SECRETOS DE LA SALUD FÍSICA, MENTAL Y
ESPIRITUAL
13.
EXEGÉSIS SOBRE EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS.

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